Historia de un letrero

Las grandes obras pueden ser pequeñas.

Este es un corto dirigido por Alonso Álvarez Barreda, mexicano, que compitió en el Festival de Cannes en el concurso Short Film Cornes, donde participaron casi 2.000 cortos.




Le otorgaron el premio Special Cannes 2008.

Con apenas 6 minutos de duración, este corto es IMPRESIONANTE.

Entre la presentación y los créditos, la historia transcurre en menos de 5 minutos.

Verán que hasta que hayan pasado pocos segundos de los 4 minutos de actuación, que es cuando llega el final, no van a saber cómo termina.

Como mínimo, les garantizo que este corto los dejará pensando…

Véanlo a pantalla completa.

Actualización 25/11/2013

Me veo em la obligación de hacerles saber que esta hermosa historia no es original, sino una copia de un -muy- corto español.




Les dejo el video del reportaje que la televisión mejicana hace al “creador” del corto y en donde se puede ver que Alonso Álvarez Barreda el autor mejicano del corto ganador en Cannes no puede justificar que su trabajo sea el mismo -salvando detalles, claro- que uno realizado por lo menos 2 años antes.

Vale también la pena ver este nuevo video.

El muerto y el degollado

Leyendo el diario Clarín de hoy, me encuentro con la carta de un lector que se asombra de las condiciones de vida en la Argentina.




Juan Gómez Povina vive en Miami, Estados Unidos de Norteamérica.

Opina desde lejos y mal

Así se vio la carta en el diario:

y aquí la carta online.

Quisiera responderle haciendo una referencia al título de este post.

Este es un claro caso en el que el muerto se ríe del degollado.

Se asombra de la poca moral que hay en la Argentina. Se espanta de que se le tiren piedras a la policía. Y remata su asombro hablando de derechos humanos.

Cuando alguien pierde el contacto con lo cotidiano, suele ser catalogado en este país de vivir en un frasquito.

Por lo menos a través del vidrio algo se puede ver. Este muchacho vive en una lata de duraznos y para más, enterrada.

¿No se dio cuenta en qué país vive él?

Le voy a dar unas pistas para que vaya dándose una idea:
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Cambiar oro por espejitos y cuentas de colores

Los conquistadores llegaron a estas tierras no con la altruista idea de compartir su conocimiento con los que las habitaban, sino con la intención de dominarlos, imponerles no sólo su voluntad, sino sus ideas, las cuales iban en un único sentido.

Fue así como se les impuso una religión ajena por completo a sus tradiciones, una sociedad de explotación a favor de los nuevos amos y una economía de pauperización.

Cuando vieron que los indígenas tenían oro y plata, decidieron cambiárselos por cosas que éstos no tenían: espejitos y cuentas de colores – por ejemplo -.

Como ése tan favorable – para los conquistadores – intercambio pudo prosperar, todos los conquistadores futuros y en todas las latitudes los emplearon.

El día 26/10/2004, en la Argentina, la ¿justicia? lo convalidó. Sigue leyendo

Internacionalizar la Amazonia

No he estado haciendo una búsqueda demasiado intensiva por la red, pero me da la impresión de que ésto ha sucedido. De no ser así, no me preocupa, porque el desarrollo de la idea es espectacular. Sigue leyendo