El origen de la sicalipsis

Desde hace un tiempo que estoy suscripto al boletín de noticias de El Castellano, que se define como La página del idioma español.

Recibo periódicamente noticias referidas a nuestro idioma y un informe llamado La palabra del día, donde puede conocerse la etimología de palabras que -en la mayoría de los casos- usamos diariamente sin saber cuál es su origen.

Normalmente el informe es interesante, aunque a veces, puede resultar sumamente entretenido, por no decir divertido.

En el día de hoy recibí el boletín, que me arrancó una carcajada espontánea.

Fíjense si a ustedes también les causa gracia:

LA PALABRA DEL DÍA

sicalipsis

Significa ‘picardía o malicia referente a temas sexuales’. Este vocablo fue formado arbitrariamente por yuxtaposición de las palabras griegas sykon (higo) y aleipsis (frotar, untar) con base en alguna idea que dejamos librada a la imaginación de cada lector.
Decimos ‘arbitrariamente’ porque la palabra no nos llegó por cierto desde el griego sino que aparece registrada por primera vez en el anuncio de una obra pornográfica publicado en 1902 en el diario El Liberal, de Madrid. El uso más frecuente no es el sicalipsis sino más bien del adjetivo sicalíptico que, más allá de la definición académica reseñada al comienzo, significa ‘obsceno’ o ‘pornográfico’.

Para los que quieran suscribirse al boletín de noticias, pueden hacerlo en El Castellano.

¿Inconciencia, locura o estupidez?

Luego del terrible accidente del ómnibus que intentó cruzar las vías con la barrera baja y que provocara 17 muertos y docenas de heridos, se escucha la voz de los que creen que tienen la solución para estos micros de 2 pisos.

La ¿mágica? solución sería la de agregarles un segundo eje delantero…

Todo esto motivó una serie de ideas que me asaltaron inmediatamente.

Si estos micros de dos pisos fueron inventados y aprobados en Europa, si circulan normalmente por las rutas, si están diseñados con un único eje delantero, ¿cómo es posible que siendo tan inseguros estén autorizados a circular?

¿No será que la solución a la cantidad impresionante de accidentes en la Argentina pasa por otro lado?

¿Será, tal vez, que las autoridades no quieren tomar cartas en el asunto tal como les corresponde?

Los accidentes -cada vez con más víctimas fatales- se producen por choques.

Automóviles, ómnibus y camiones chocando de frente en las rutas, no habla bien de los conductores. Evidentemente hay o bien impericia o imprudencia.

Límites de velocidad que no se respetan.

Prohibiciones de adelantamiento que son ignoradas.

Conducción temeraria o bajo los efectos del alcohol o la fatiga.

Estos son algunos de los motivos que producen accidentes en nuestro país.

Si seguimos mirando para cualquier lado, nunca vamos a encontrar la solución.

Las autoridades deberían hacer lo que les corresponde.

Los legisladores deberían modificar las leyes que permiten que asesinos al volante puedan seguir con sus temeriarias acciones, matando gente.

Las instituciones que controlan vehículos y conductores, deberían hacerlo como corresponde.

La policía debería actuar para evitar que los conductores cometan infracciones y castigarlos cuando violen las normas de tránsito.

Ayer, mi esposa y mi hijo mayor, vieron como en la avenida 9 de Julio -la más ancha del mundo- un automovilista, intentando ganarle a una ambulancia que cruzaba haciendo sonar su sirena y con las luces encendidas, casi provoca una tragedia. La ambulancia tuvo que maniobrar bruscamente para evitar la colisión. A escasos metros, apenas a 3 carriles de distancia, en la esquina un policía vio todo y no hizo nada…

Por supuesto que el estúpido/inconciente/HdP del conductor del automóvil seguirá con la costumbre de querer ganarle de mano a los vehículos de emergencia. Hasta es probable que en alguna oportunidad, pueda llegar a provocar una tragedia mayor.

Pónganle a los micros de dos pisos dos ejes delanteros aunque éso aumente el valor de la unidad y terminen trasladando el costo -sobrevaluando- a los pasajes, pero POR FAVOR, PÓNGANLE TAMBIÉN DOS PILAS A LOS FUNCIONARIOS QUE DEBERÍAN TRABAJAR PARA SOLUCIONAR EL TEMA DE LA MALA CONDUCCIÓN EN ARGENTINA.

La noticia del accidente en Clarín, La Nación y Página 12.

Un testimonio sobre imprudencia en la ruta dos días antes en la página de Teresita, mi esposa.

La verdad sobre los padres y los Reyes Magos

Lo lamento mucho chicos, pero alguien tenía que “avivarlos”.

La idea no fue mía, sino de La red remo de compañías creativas, Nephilim producciones.

¿Alguien se anima?


¡¿Cómo no se me ocurrió?!

Siempre hay alguien que tiene una idea genial, que quizás no es novedosa, pero que nadie se ha atrevido a llevarla adelante.

Paola Kullok es una de esas personas.

Les voy a poner un ejercicio para ejercitar la imaginación:

Imagínense una escuelita.

Una escuelita privada. Con dos o tres aulas, nada más.

Ustedes son no sólo los directores, sino también los profesores.

Piensen ahora en el alumnado.

Deberán ser únicamente de sexo femenino.

No tienen que imaginarse una escuela de señoritas, pero piensen que puede que haya varias en esa condición (que sean señoritas).

No tiene que haber menores de edad.

¿Qué es lo que pueden querer aprender mujeres hechas y derechas?

Todo lo relativo al sexo.

Cómo satisfacer a sus parejas o a ellas mismas.

Bien, van bien encaminados… pónganse un guardapolvo 😉 y con el puntero en la mano, comiencen a “dar clase”.

Paola… ¡¡¡GENIA!!!

La noticia salió en Clarín. Aconsejo que miren el videíto. Así verán que quizás todavía tengan oportunidad de salir adelante con su propio emprendimiento, aunque sea modesto.

Paola tiene su propia página web, PK Escuela de Sexo, en donde ofrece enseñarle a hombres, mujeres y parejas.

Además, tiene un servicio de fotografía, para que ellas puedan sacarse esas fotos que nunca se animaron a pedirle a la pareja.

Lo que no encontré es un curso introductorio.

En realidad, quiero decir: cómo empezar.

Algo así como: “Mejor aprendelo ahora, antes de que en tu primera vez metas la pata”.

Lo que no aclara la “especialista” es si te da: “garantía de satisfacción, o le devolvemos su dinero”.

Gracias Bernardo.