El muerto y el degollado

Leyendo el diario Clarín de hoy, me encuentro con la carta de un lector que se asombra de las condiciones de vida en la Argentina.

Juan Gómez Povina vive en Miami, Estados Unidos de Norteamérica.

Opina desde lejos y mal

Así se vio la carta en el diario:

y aquí la carta online.

Quisiera responderle haciendo una referencia al título de este post.

Este es un claro caso en el que el muerto se ríe del degollado.

Se asombra de la poca moral que hay en la Argentina. Se espanta de que se le tiren piedras a la policía. Y remata su asombro hablando de derechos humanos.

Cuando alguien pierde el contacto con lo cotidiano, suele ser catalogado en este país de vivir en un frasquito.

Por lo menos a través del vidrio algo se puede ver. Este muchacho vive en una lata de duraznos y para más, enterrada.

¿No se dio cuenta en qué país vive él?

Le voy a dar unas pistas para que vaya dándose una idea:
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Para algo tenían que servir

Microsoft nos impuso con Windows una cantidad de soniditos (ruiditos) que nos indicaban qué era lo que hacíamos en la compu y lo que pasaba.

Desde los ¿acordes? de inicio de sesión hasta los “chanes” cuando algo fallaba, tenemos campanitas, timbres y un montón más de sonidos que normalmente no se usan y que parecen estar al cohete (al p.d. para los que hablan argentino).

Pero siempre hay alguien que sabe cómo aprovechar las cosas más inútiles. sinó, fíjense qué buen trabajo se puede hacer con lo que no usamos.

Gracias Bernardo.