Las Supremas de Móstoles

Cuando alguna vez hablaba u oía hablar de las supremas, siempre era referido a la comida:




Supremas a la Maryland
Supremas de pollo a la Carolina
Supremas de pollo metrópolis
muchas más

Con un “supremo” 😉 esfuerzo, podré llegar a pensar en

The Supremes, The Supremes

el grupo musical de los 60´s en donde cantó Diana Ross.

Pero a las del video que les muestro no las conocía.

Quisiera que las vieran cantando “Eres un enfermo”.




NO TIENE DESPERDICIO…

Cocido con su propia receta




El Fondo Monetario Internacional, que tantas veces ha asesorado a la Argentina en materia económica y que la llevó a la bancarrota (léase default), está al borde de la quiebra.

Siguiendo sus propias recetas económicas, la institución va camino al desastre, pero fiel a sus principios o a su propia ignorancia en la materia, decide seguir utilizando los mismos medios que arruinaron la economía de un montón de países en todo el mundo (subdesarrollado).

¡Éso es coherencia!… o como dije antes, ignorancia.

Si quieren leer la noticia que salió en Página 12



We somos proudly argentinos ¡Yes, Canejo!

Hace ya muchos años, tantos que ya casi nadie lo recuerda, la Argentina declaró su independencia.

No me equivoco al decir que no se recuerda, porque por lo que se ha visto desde entonces hasta hoy, la declaración de independencia, fue meramente declarativa. Siempre fuimos dependientes de uno y quisimos serlo de otro.

Éramos una colonia, escribimos en un papel que dejábamos de serlo, pero nunca lo llevamos a cabo.

Durante la mayor parte de la historia de este país, siempre hicimos lo que alguna potencia nos indicaba.

Si por casualidad dejábamos de interesarle, inmediatamente partían presurosos los emisarios del gobierno a pedir consejo y guía a cambio de nuestro patrimonio y del hambre de nuestra gente.

Así nos fue.

Así nos va. Sigue leyendo

Recetas industriales (hágalo usted mismo, si puede) III

Destrucción de las polillas de las plumas

Se sumergen las plumas en nafta, operación que se efectuará al aire libre o en una habitación donde no haya fuego, dada la naturaleza inflamable del producto empleado. De inmediato se dejan secar por sí solas y se sacuden vigorosamente. El tratamiento no alterará la forma de las plumas, pero el olor dejado por la nafta tardará varias semanas en irse.




1.- No sabía que existían polillas de las plumas. Debe ser algo así como los piojos en la cabeza y las ladillas en otro lado. Ahora me explico por qué los cóndores y los buitres tienen la cabeza y el cogote pelado.
2.- Cuando dice que el producto empleado es inflamable, ¿se refiere a la nafta, las plumas o ambos?
3.- Una de dos: o se tiene una paciencia extraordinaria para agitar las plumas una por una, o se es un pájaro y sacudiendo las plumas sale volando… el chiste fácil sería: ¿qué va a pasar cuando se quede sin nafta?
4.- Si las plumas forman parte de un almohadón o del relleno de una campera, quizás no interese tanto la forma de las plumas, sino cuánto me voy a intoxicar después de utilizarlo/la durante un rato.
5.- Si antes de volverlas a utilizar tengo que esperar varias semanas, ¿dónde las puedo dejar al aire libre para que se oreen sin que se vuelen con el viento?
6.- (Y que tal vez debería haber sido 1.-) ¿Cómo demonios hago para saber que las plumas de mi almohadón o mi campera tienen polillas? ¿Alguna vez alguien quiso volver a rellenar una campera de plumas?… es imposible.




Extraído de: 1000 RECETAS INDUSTRIALES ÚTILES Y PRÁCTICAS (The Amateur Mechanic + Work Handbooks) – Editorial Pan Americana – Impreso en Artes Gráficas Century el 21 de agosto de 1951.-

Recetas industriales (hágalo usted mismo, si puede) II




Cómo exterminar las ratas – Receta Nº2

Se toman partes iguales de aceite de ámbar y de bilis de buey y se les agrega la cantidad necesaria de harina para formar una pasta. Con ella se hacen bolitas que se colocan en la habitación que se quiere limpiar de ratas, poniendo también agua en algún recipiente. El olor del aceite de ámbar atrae a los roedores, los que al ingerir las bolitas sienten intensa sed, bebiendo entonces agua hasta que mueren.

Según dice la receta, el olor del aceite de ámbar atrae a las ratas. Si yo viera un frasco que dijera “aceite de ámbar” o uno que dijera “bilis de buey”, también me sentiría atraído, pero en mi caso, para ver cómo son estos productos.

Me quedan dudas a la hora de poner en práctica este método. Sigue leyendo