Japoneses increibles

¿Cuántas veces nos encontramos faltos de tiempo?

Los que tenemos que despertar a nuestros hijos para ir a la escuela, sabemos de qué manera el tiempo que estábamos seguros que era el suficiente, repentinamente se convierte en tan escaso, que lo nuestro termina siendo una lucha contra reloj.




Les voy a confesar algo: no es que el tiempo sea escaso, sino que nosotros no somos capaces de hacer las cosas correcta y eficazmente.

¿Que de dónde saco esta idea?

Pues del video que muestra que puede uno levantarse tan sólo 5 minutos antes de la hora de salir para el colegio.

Y no es que únicamente nos despertamos, despertamos a nuestro hijo, nos vestimos y nos vamos. Nos da tiempo como para prepararle el desayuno, y cocinarle la vianda que comerá al mediodía. Además, podremos prepararle ropa “de último momento” y ayudarlo a cargar con las mochilas.

¿Que no me creen?




Problema suyo.

Y si creen que miento o exagero, simplemente vean que sí es posible.

Lo vi en Kirai.

El baile del sillón masajeador

Este video me resultó divertido.




Quizás cuando este bebé crezca, le eche en cara a sus padres que usaran a su hijo “indefenso” para divertirse y hacer reir.

Aprovechando que aún no tiene la edad suficiente como para pedir que retiren el video, lo pongo aquí para que lo disfruten.





Sobre la discriminación

En más de una oportunidad obtuve material para un post de las “charlas” en el foro de Axxón.

En este caso, derivado de una discusión sobre el tema de O.V.N.I.s (platos voladores, bah), surge una reflexión que desde los primeros párrafos me atrapó.

Quiero compartirlo porque creo que vale no sólo por lo que dice, sino porque lo hace de un modo sencillo, claro, conciso y abiertamente frontal.

Gracias Mirta por permitirme que lo pusiera en mi sitio.



Reflexiones sobre lo distinto

Mirta Cristina Rodríguez

Ciertamente es en la más temprana edad que nos conectamos con lo distinto

Los largos brazos de mamá cuando nos contiene o nos conduce hasta el sueño al ritmo ancestral de una nana, una canción de cuna repetida desde el tiempo donde la memoria dormita también; las piernas de papá, que testimonian su altura –tan alta ella- cuando nos alza para girarnos en el aire, convirtiéndonos en aspas de un molino imaginario, o cuando nos salva de la ola que se acerca al galope para engullirnos y él con un solo gesto diestro nos eleva por encima de ella y nos hace sentir invencibles, como gigantes en un país de rulos panzones de agua salada.

Primeras aproximaciones a lo distinto que saben bien, que saben a seguridad

Unos pininos más y llega la escuela, las maestras, los compañeritos.

Todo eso tan diferente a casa-cuarto-papá y mamá.

El segundo corte del cordón umbilical es mayormente doloroso, necesita de acercamientos escalonados, de entrenamiento sutil y de una urgencia de creatividad para mamá que debe esconder las lágrimas cuando soltamos las nuestras porque “nos abandona” en ese nuevo reducto para nuestra cotidianeidad.

Jardín de infantes, jardín maternal, preescolar, son los nombres de lo distinto para este tiempo

Hartos de llenarnos de acuarelas los delantales, la ropa debajo y las zapatillas, descubrimos que en los próximos salones que nos verán metidos en algo tan difícil como sumar y restar, desdeñar ceros cuando van a la izquierda, ir dejando el lápiz que era fácil de borrar cuando nos equivocábamos, enlazar letras con sentido, agregar palabras día a día , lo distinto aparece en compañeritos que usan lentes porque no ven bien, que son gorditos y no pueden correr como los demás, que son de piel oscura o pecosos o colorados o blancos tiza, que usan artefactos para caminar o tienen alambres en los dientes.

Aprendemos: lo distinto es discriminado.
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La mayoría de ustedes habrán oído hablar de la Wikipedia.

Un fenómeno interesante y extraño a la vez.

Una enciclopedia universal alimentada por los internautas que quieren volcar su conocimiento.

Podrá tener fallas -seguro que las hay y muchas- pero hay trabajos extensísimos muy bien realizados. Baste como ejemplo la búsqueda de información del Imperio Romano, que este fin de semana busqué para un trabajo escolar de mi hijo más chico.

No conformes con éso, la gente de Wiki ha puesto en la web los “Wikilibros”, ideales para estudiantes y padres que quieran ayudar a sus hijos y -por qué no- repasar algún dato olvidado de la época en que iban al colegio.

Leer en la pantalla no es lo más recomendable, pero sí buscar en un libro de texto lo que necesitamos.

Un emprendimiento extraordinario, de libros abiertos, que pueden ser editados para agregar o corregir los textos.

Los libros son subidos por los internautas, que en la mayoría de los casos lo hacen en etapas, a medida que los van escribiendo.

Hay 5 niveles para calificar a los libros según la etapa de desarrollo en el que se encuentren: Esbozo, Bajo desarrollo, Madurando, Texto abundante y Considerado completo.

En español todavía no tenemos mucho material, pero en inglés hay bastante.

Vale la pena darse una vuelta por el sitio y elegir entre las docenas de idiomas que ofrece, para ver qué encontramos de utilidad.