¡Qué diferentes!

Los japoneses son personas con una identidad muy propia -si es que se me permite esa frase-, que no tiene punto de comparación con ninguna otra cultura.




A nuestro gusto, tienen cosas buenas, malas, insólitas…

Recuerdo haber visto -hace ya mucho tiempo, por lo que no sé si se sigue usando- que en ciertas esquinas de Tokio había paragüeros para que la gente los usara para cruzar la calle, devolviéndolos en el paragüero de la vereda de enfrente.

A nadie se le ocurría “olvidarse” de devolverlo. Por algo eran japoneses…

Ya he hablado de este tema hace casi 4 años en un post que se titulaba Devolviendo…

De todas maneras, me he sorprendido al enterarme que en algunas estaciones de tren de la ciudad de Tokio hay libreros -estanterías- con libros gratis para que la gente elija uno antes de subir al tren, leer durante el viaje y devolverlo al bajar en la estación de destino.

Estantes de libros gratis en Tokio

Estantes de libros gratis en Tokio

Debo admitir que en ese tipo de cosas, les tengo mucha envidia.




La noticia la saqué de Un geek en Japón by Héctor García.

Las fotos las saqué de A week in Tokyo 18

Y de Q-TARO.COM » Magome.

¡Tiemblen, usuarios de Yahoo!

Para quienes tengan una única dirección de correo y sea ésta de Yahoo, piensen que lo que todavía es gratis, ilimitado o lo que tengan, puede dejar de serlo.




A Yahoo las cosas no le van como esperaba, y parece que hay quien quiere darles una mano y comprarles la compañía.

Por la módica suma de 44,6 mil millones de dólares, Microsoft quiere quedarse con Yahoo.

La competencia en el rubro buscadores y correo electrónico desespera a Microsoft, que está viendo que Google está revolucionando conceptos que Bill Gates había establecido: “Nunca serán los verdaderos dueños de nada, deberán pagar por programas, actualizaciones, upgrades, extras, etc. de por vida”.

Cuál terminará siendo el destino de Yahoo en manos de Microsoft, para mí, es un verdadero misterio. No son de los que dan nada gratis; ni siquiera barato.




Esperemos que prevalezca a nivel mundial el concepto de gratuidad.

Caso contrario, volveremos a la hoja de papel + sobre + estampillas…

La nota en el New York Times pueden verla -en inglés- aquí.

Escuchar, Crear, Compartir

Bernardo, desde Francia me mandó la dirección de Deezer; un sitio para Escuchar tus canciones favoritas gratis, para Crear listas ilimitadas y para Compartir canciones con otros miembros, tal como lo promocionan en su página de inicio.

También informa, pero en inglés:




All music is finally FREE, thanks to Deezer.com
Deezer.com launches the first FREE and LEGAL site for listening to music.

Aclaro que lo de FREE and LEGAL, corre por cuenta de ellos.

Es increíble la rapidez con la que carga los temas elegidos. Si estamos escuchando una canción y queremos oir otra, cuando la seleccionamos, comienza a bajar el volumen y en algunos casos el otro tema comienza a reproducirse con el volumen de menos a más.

Registrarse no lleva más que unos pocos segundos.

Para cambiar el idioma, hay que fijarse en el pie de página.

Por supuesto, también permite colocar un reproductor en nuestro sitio, y nos da la posibilidad de cambiar el color del texto, del borde y de los botones a nuestro antojo.

Se me ocurrió buscar a Carlos Gardel, y me tiró una lista ¡con 374 temas!

En agradecimiento a Bernardo, decidí poner Mi Buenos Aires querido, aunque realmente no sé si va a querer volver a estos pagos. De todas maneras, el tema me gusta mucho.

Para los que quieran cantar a dúo con el Morocho del Abasto, les dejo la letra.

Mi buenos Aires querido.

Mi Buenos Aires querido,
cuando yo te vuelva a ver,
no habrá más penas ni olvido.
El farolito de la calle en que nací
fue el centinela de mis promesas de amor,
bajo su quieta lucecita yo la vi
a mi pebeta luminosa como un sol.
Hoy que la suerte quiere que te vuelva a ver,
ciudad porteña de mi único querer,
oigo la queja de un bandoneón,
dentro e´mi pecho pide rienda el corazón.

Mi Buenos Aires
tierra florida
donde mi vida terminaré.
Bajo tu amparo
no hay desengaños,
vuelan los años
se olvida el dolor.
En caravana
los recuerdos pasan
con una estela
dulce de emoción,
quiero que sepas
que al evocarte
se van las penas
del corazón.

La ventanita de mi calle de arrabal,
donde sonríe una muchachita en flor;
quiero de nuevo yo volver a contemplar
aquellos ojos que acarician al mirar.
En la cortada más maleva una canción,
dice su ruego de coraje y de pasión;
una promesa y un suspirar
borra una lágrima de pena aquel cantar.




Mi Buenos Aires querido…
cuando yo te vuelva a ver…
no habrá más penas ni olvido…

Carlos Gardel y Alfredo Lepera – 1934

Libros gratis y buena atención





Hace unos días, Luis, que sabe que me gusta “acumular” libros digitales además de los de verdad, me recomendó que visitara una página que a su vez le habían recomendado.

Como ya estoy bastante “quemado” con las páginas que ofrecen libros “a vuelta de correo”, no creí que este sitio fuera diferente a los que se ven desbordados por la cantidad de trabajo que representa enviar vía mail libros a todos quienes hacen pedidos y dejan de funcionar.

Me llevé una gratísima sorpresa al comprobar lo rápido que me respondieron, enviándome lo que había pedido, un par de libros de Martin Gardner.

Éso si, permítanme dejarles un par de consejitos:

1.- No hagan como yo, que porque leí que se podían llegar a pedir hasta dos (2) libros por día, no reparé en que decía que se hiciera el pedido de un libro por mail. Si bien me “perdonaron” por ser un novato en el sitio, me sentí en deuda con Carmen – una genia con muy buena onda – y pongo este aviso, para que haya menos personas que se equivoquen como yo.

2.- Si tienen una cuenta de gmail, traten de obtener una de yahoo, que con su mega de espacio, alcanza. Gmail no acepta que nos envíen archivos .RAR o con .EXEs, rebotando los envíos.

No puse hasta ahora la dirección, porque quería que leyeran mis “recomendaciones”.

Pasen por la Biblioteca Virtual Brisa y vean qué tienen para ofrecerles, realmente vale la pena.

También mis “muchas gracias” para Myriam, que también aporta su buena onda.



Más libros gratis




La mayoría de ustedes habrán oído hablar de la Wikipedia.

Un fenómeno interesante y extraño a la vez.

Una enciclopedia universal alimentada por los internautas que quieren volcar su conocimiento.

Podrá tener fallas -seguro que las hay y muchas- pero hay trabajos extensísimos muy bien realizados. Baste como ejemplo la búsqueda de información del Imperio Romano, que este fin de semana busqué para un trabajo escolar de mi hijo más chico.

No conformes con éso, la gente de Wiki ha puesto en la web los “Wikilibros”, ideales para estudiantes y padres que quieran ayudar a sus hijos y -por qué no- repasar algún dato olvidado de la época en que iban al colegio.

Leer en la pantalla no es lo más recomendable, pero sí buscar en un libro de texto lo que necesitamos.

Un emprendimiento extraordinario, de libros abiertos, que pueden ser editados para agregar o corregir los textos.

Los libros son subidos por los internautas, que en la mayoría de los casos lo hacen en etapas, a medida que los van escribiendo.

Hay 5 niveles para calificar a los libros según la etapa de desarrollo en el que se encuentren: Esbozo, Bajo desarrollo, Madurando, Texto abundante y Considerado completo.

En español todavía no tenemos mucho material, pero en inglés hay bastante.

Vale la pena darse una vuelta por el sitio y elegir entre las docenas de idiomas que ofrece, para ver qué encontramos de utilidad.