¿Inconciencia, locura o estupidez?

Luego del terrible accidente del ómnibus que intentó cruzar las vías con la barrera baja y que provocara 17 muertos y docenas de heridos, se escucha la voz de los que creen que tienen la solución para estos micros de 2 pisos.

La ¿mágica? solución sería la de agregarles un segundo eje delantero…




Todo esto motivó una serie de ideas que me asaltaron inmediatamente.

Si estos micros de dos pisos fueron inventados y aprobados en Europa, si circulan normalmente por las rutas, si están diseñados con un único eje delantero, ¿cómo es posible que siendo tan inseguros estén autorizados a circular?

¿No será que la solución a la cantidad impresionante de accidentes en la Argentina pasa por otro lado?

¿Será, tal vez, que las autoridades no quieren tomar cartas en el asunto tal como les corresponde?

Los accidentes -cada vez con más víctimas fatales- se producen por choques.

Automóviles, ómnibus y camiones chocando de frente en las rutas, no habla bien de los conductores. Evidentemente hay o bien impericia o imprudencia.

Límites de velocidad que no se respetan.

Prohibiciones de adelantamiento que son ignoradas.

Conducción temeraria o bajo los efectos del alcohol o la fatiga.

Estos son algunos de los motivos que producen accidentes en nuestro país.

Si seguimos mirando para cualquier lado, nunca vamos a encontrar la solución.

Las autoridades deberían hacer lo que les corresponde.

Los legisladores deberían modificar las leyes que permiten que asesinos al volante puedan seguir con sus temeriarias acciones, matando gente.

Las instituciones que controlan vehículos y conductores, deberían hacerlo como corresponde.

La policía debería actuar para evitar que los conductores cometan infracciones y castigarlos cuando violen las normas de tránsito.

Ayer, mi esposa y mi hijo mayor, vieron como en la avenida 9 de Julio -la más ancha del mundo- un automovilista, intentando ganarle a una ambulancia que cruzaba haciendo sonar su sirena y con las luces encendidas, casi provoca una tragedia. La ambulancia tuvo que maniobrar bruscamente para evitar la colisión. A escasos metros, apenas a 3 carriles de distancia, en la esquina un policía vio todo y no hizo nada…




Por supuesto que el estúpido/inconciente/HdP del conductor del automóvil seguirá con la costumbre de querer ganarle de mano a los vehículos de emergencia. Hasta es probable que en alguna oportunidad, pueda llegar a provocar una tragedia mayor.

Pónganle a los micros de dos pisos dos ejes delanteros aunque éso aumente el valor de la unidad y terminen trasladando el costo -sobrevaluando- a los pasajes, pero POR FAVOR, PÓNGANLE TAMBIÉN DOS PILAS A LOS FUNCIONARIOS QUE DEBERÍAN TRABAJAR PARA SOLUCIONAR EL TEMA DE LA MALA CONDUCCIÓN EN ARGENTINA.

La noticia del accidente en Clarín, La Nación y Página 12.

Un testimonio sobre imprudencia en la ruta dos días antes en la página de Teresita, mi esposa.

Es preferible que sus hijas no estudien…

… a que lo hagan en el Colegio Mayor Olabidea de Pamplona.




No me importa en lo absoluto qué nivel académico puedan alcanzar en sus aulas. Lo que sí pude ver -y muy clara y gráficamente- es el nivel intelectual y la incapacidad para avergonzarse de las cosas que hacen.

Creo que la culpa de todo la tiene el Opus Dei. Porque es una obra corporativa de la Prelatura del Opus Dei: una iniciativa de personas de esta institución. Al menos éso es lo que reza 🙂 en la descripción del Quienes somos.

Pueden creer en lo que les estoy diciendo, lo que agradezco, porque demuestra que confían en mí; pero si así no lo hicieren, simplemente tómense apenas algo más de 3 minutos y compruébenlo por ustedes mismos.

Es una obra que han puesto en escena sus alumnas y se llama: La oveja Naranja, es un ¿villancico? – El video se puede encontrar buscando La oveja naranja.




El BEEHEHEHEHEEE no podía faltar.

Lo vi en El Confidencial.

NOTA:

El link al inicio del post está roto, porque el sitio está infectado con virus, por eso lo deshabilité.

NO RECOMIENDO ENTRAR

Ley de silencio “pro impunidad”

Hay muchos momentos en los que pienso que las religiones, desde hace ya mucho tiempo, se han convertido en corporaciones.

Debe ser todo un tema el plantearse qué defender primero: la religión como doctrina o como institución para defender la doctrina.




Una religión sin una organización que mantenga encausados a sus fieles dentro del dogma, probablemente degenerase en una interminable cantidad de sectas, tomando cada una su propio camino.

En algún momento, el control que ejerció la religión sobre los hombres, la convirtió en un elemento de poder. A partir de allí, la espiritualidad dejó paso a la materialidad.

Cada vez más, fue prioritario el defender a la institución a como diera lugar, generando leyes propias (internas y secretas), que en nada se condecían con el alma y el espíritu.

En el afán de mantener el poder, se lapidó, quemó, flageló; se condenó socialmente a quienes declaraban fuera de la religión; exclusión que en muchos casos era peor que los castigos físicos. La sociedad los rechazaba, porque previamente, la religión se encargó de ocupar un lugar de poder en el gobierno para legitimar su accionar represivo.

No estoy hablando de ninguna religión en particular. Periódicamente nos llegan noticias de “abusos” cometidos en nombre de la religión, sin importar cuál sea ésta.

Pero lo que originó este post es la noticia aparecida en el periódico Guardian en su sección The Observer, cuando menciona que Joseph Alois Ratzinger, alias el papa Benedicto XVI, envió una “orden secreta” en 2001 a los obispos para que mantuvieran en secreto las pruebas de abuso sexual a menores de edad (pedofilia) por parte de sacerdotes católicos. Este secreto debía extenderse hasta 10 años después de que las víctimas cumplieran la mayoría de edad. De no cumplirse con lo ordenado, se corría el riesgo de ser excomulgado.

Semejante orden, tiene como fin (es evidente) que estos abusos no tomen estado público para no mancillar “el buen nombre de la Iglesia”.

Como queda claro, las víctimas serían algo así como un “daño colateral” en la guerra contra “los infieles” o agnósticos.




Aquí es donde se puede apreciar la dicotomía que marco en el segundo párrafo. Imagino que tranquilizarán sus ¿conciencias? suponiendo que Dios recompensará largamente a las pobres víctimas en el más allá.

Algunas páginas en español que hablan sobre el tema (no califico su postura, las refiero porque hablan del tema):

Página 1
Página 2
Página 3

Cocido con su propia receta




El Fondo Monetario Internacional, que tantas veces ha asesorado a la Argentina en materia económica y que la llevó a la bancarrota (léase default), está al borde de la quiebra.

Siguiendo sus propias recetas económicas, la institución va camino al desastre, pero fiel a sus principios o a su propia ignorancia en la materia, decide seguir utilizando los mismos medios que arruinaron la economía de un montón de países en todo el mundo (subdesarrollado).

¡Éso es coherencia!… o como dije antes, ignorancia.

Si quieren leer la noticia que salió en Página 12



Un fallo acertado




Aunque sea cada tanto, hay una buena noticia.

Clarín
La nación
Página 12

Ojalá sirva como precedente no sólo para los jueces de Argentina, sino para la de todos los países que tienen indultados, amnistiados o inmunizados.

Si la justicia no es verdaderamente ciega y sorda, los que detenten poder, “la van a convencer” de que las leyes no fueron creadas para ellos.

La justicia debe ser aplicable a todos sin diferenciar a nadie.

Espero que (en todo el mundo) los que por cuestiones “políticas” hayan sido indultados, amnistiados o que hayan recibido inmunidad, puedan ser verdaderamente juzgados por los crímenes que cometan.

Es una agradable sensación la de saber que los “poderosos” podrían ser juzgados.

De todas maneras, estas cosas deben ser tomadas con pinzas, ya que depende, en última instancia, de los jueces el dictar sentencia.

Me encantaría poder tener fe en las instituciones.