Es preferible que sus hijas no estudien…

… a que lo hagan en el Colegio Mayor Olabidea de Pamplona.

No me importa en lo absoluto qué nivel académico puedan alcanzar en sus aulas. Lo que sí pude ver -y muy clara y gráficamente- es el nivel intelectual y la incapacidad para avergonzarse de las cosas que hacen.

Creo que la culpa de todo la tiene el Opus Dei. Porque es una obra corporativa de la Prelatura del Opus Dei: una iniciativa de personas de esta institución. Al menos éso es lo que reza 🙂 en la descripción del Quienes somos.

Pueden creer en lo que les estoy diciendo, lo que agradezco, porque demuestra que confían en mí; pero si así no lo hicieren, simplemente tómense apenas algo más de 3 minutos y compruébenlo por ustedes mismos.

Es una obra que han puesto en escena sus alumnas y se llama: La oveja Naranja, es un ¿villancico?

El BEEHEHEHEHEEE no podía faltar.

Lo vi en El Confidencial.

NOTA:

El link al inicio del post está roto, porque el sitio está infectado con virus, por eso lo deshabilité.

NO RECOMIENDO ENTRAR

1.000 Comentarios

El viernes 23 de abril de 2004 puse un post que creí que sería meramente anecdótico, haciendo un listado de las series de TV que veía en los 60´s y 70´s.

El primer comentario lo hizo Santiago, el primero de setiembre, 4 meses después, comentando por una serie que yo no había puesto en el listado (actualmente son 181 series).

El comentario número 1.000 lo puso hoy Silvana Verónica, que seguramente ni se enteró.

Los comentarios referidos a las series viejas, antiguas, viejitas o del recuerdo (así las llaman los fanáticos), son más de mil, lo que sucede es que no todos los hicieron en ése post, sino que al seguir navegando por mi sitio, hicieron el comentario en cualquier otro tema.

Pero en el que se titula “Series de los 60´s y 70´s” hay 1.000.

No sé si será algún récord, pero como número, es más que importante.

Tuve alguna sugerencia para que cerrara los comentarios y creara un foro para reemplazarlo, pero mi avaricia pudo más (lo siento Luis).

Resultó que “mi experiencia personal” no era exclusivamente mía, sino que éramos muchos los que recordábamos las series que en muchos casos duraban apenas 1/2 hora, donde se presentaba, desarrollaba y concluía un tema.

Poder de síntesis, claridad, simpleza… no lo sé. Sí estoy seguro de que a muchos nos atrapaban esas historias entretenidas o graciosas o terroríficas o…

Gracias a todos los que colaboraron para hacer que ese post siga vivo.

Ya lo dije cuando el 6 de enero de 2006 actualicé ese post: “Gracias a todos ustedes; son mis amigos de la infancia, aunque en ese momento no lo sabía.”

Prometo seguir haciéndolo crecer, agregando más fotografías y en un futuro ver si puedo poner los temas musicales y algunas escenas.

Triste y previsible final…

Tal como preveía, el decir la verdad, puede acarrearte problemas.

Teresita ya no forma parte de los elencos de las obras que el grupo Alma de Avellaneda está poniendo en escena.

Viniendo de los políticos, las decisiones que toman quienes están por debajo, probablemente sean tomadas en base a “sugerencias”.

La directora del grupo, Mónica Magrini, quien tuvo que dar la cara cuando el secretario de cultura de Avellaneda, Hugo Caruso irrumpió en el teatro Roma e interrumpió una función, consiguiendo que los expectadores huyeran despavoridos, le “sugirió” a mi esposa que pidiera perdón “por lo que había dicho”.




Sus ¿compañeros? estuvieron en contra de que alguien dijera algo en contra del secretario de (in)cultura, (falta de)educación y promoción de las (malas)artes de Avellaneda Hugo Caruso. “No querían quedar pegados”.

Por supuesto, que el haber hecho “enojar” al director del teatro Roma, fue también algo imperdonable.

Muchos de ellos, tienen miedo (quizás debiera decir pánico) de no poder trabajar más por culpa de que alguien haya hecho la crónica de los acontecimientos.

Dejaron que floten en el aire veladas y supuestas amenazas de pérdida de trabajo, de estudio, o de lo que sea.

Fíjense qué fácil es para los políticos hacer lo que quieren. Les alcanza con mostrarse enojados para hacer que todos “corran por sus vidas”.

Huyen individualmente, pero sacrifican colectivamente a una víctima para no perder su “status”.

En los meses que llevó el espectáculo, con ensayos diarios y una semana de representaciones, apenas si obtuvieron una ganancia que les permitió pagar la comida entre las funciones matutinas y las de la tarde.

Tiemblan de miedo por perder unas migajas.

Pero no dudan en perder los valores morales mínimos.

Mónica Magrini ya se encargó de hacer correr la voz entre todas las autoridades y profesorado de la escuela de teatro de Avellaneda.

Señora, éso es demostrar qué clase de persona es. Cuáles son los valores que defiende. Es pintar el retrato de quien desciende hasta lo más bajo y abyecto para demostrar su servilismo.

Jamás emití juicios de valores con respecto al grupo que usted dirije, ni siquiera en mi casa. Hasta ahora.




En estos momentos me siento aliviado de la responsabilidad de no afectar el trabajo o la relación de Teresita en y con el grupo.

Usted es el arquetipo del argentino “que tiene los gobernantes que merece”.

Quiero en este post tomar distancia de usted y sus dirigidos.

Y a ustedes: Arturo Marrone y Hugo Caruso, felicitarlos porque el adoctrinamiento recibido, han sabido aprovecharlo…

No me da vergüenza ser argentino, me dan mucha vergüenza y hasta asco algunos de ellos. Lástima que son los más visibles, los que son “los que nos representan” ante el resto del mundo.

Tengo el estómago revuelto, como en el 2001, 1976… y es una sensación que va a tardar bastante en irse.