Legalmente ilegal

Estados Unidos es, en miles de películas, el adalid de la libertad y de la defensa de los derechos humanos. Son los salvadores de la humanidad. Siempre tan desinteresados en su lucha mundial contra los opresores, invasores y de todos aquellos que no respetan a los seres humanos.

En la realidad, en más de una ocasión utilizaron guerras para levantar su economía.

En los últimos tiempos, a pesar de ser imposible de ocultar cuáles eran los verdaderos motivos para interferir en las economías de diferentes países y/o invadirlos, se han propuesto tomar el control de la mayor cantidad de naciones en el mundo. Siempre que no interfiera con los intereses de Rusia, que no creo que vaya a dejarlos.

La imagen de país desinteresado que defiende a quienes no pueden hacerlo, si bien hace mucho que no es habitual en el cine yanqui, termina de desaparecer con el último acto protagonizado por la ¿justicia? norteamericana.

El tiro de gracia que definitivamente eliminó la confianza que alguien pudiera tener en la ecuanimidad de los norteamericanos, es la aprobación por parte del Departamento de Justicia de los Estados Unidos de la tortura para los detenidos/prisioneros a los que se los “rotule” de posibles extremistas en los interrogatorios.

Si antes los detenidos por presuntos actos o futuros actos terroristas (¿recuerdan Guantánamo?) no existían para la ¿justicia? yanqui, ahora que sí los reconocen, les dan el estatus de “torturables”.

Bajo la norma: “el fin justifica los medios”, Estados Unidos pasa a ser legalmente igual a la Alemania de Hitler, donde cualquiera podía ser espiado, detenido, torturado e incluso ejecutado basados en un informe de los servicios de espionaje.

Parece mentira que a tan pocos años del intento nazi de dominar al mundo, no se haya disparado la alarma. Las diferencias entre los Estados Unidos de Bush y la Alemania de Hitler son apenas de forma, no de fondo.

La noticia en el New York Times.

Es preferible que sus hijas no estudien…

… a que lo hagan en el Colegio Mayor Olabidea de Pamplona.

No me importa en lo absoluto qué nivel académico puedan alcanzar en sus aulas. Lo que sí pude ver -y muy clara y gráficamente- es el nivel intelectual y la incapacidad para avergonzarse de las cosas que hacen.

Creo que la culpa de todo la tiene el Opus Dei. Porque es una obra corporativa de la Prelatura del Opus Dei: una iniciativa de personas de esta institución. Al menos éso es lo que reza 🙂 en la descripción del Quienes somos.

Pueden creer en lo que les estoy diciendo, lo que agradezco, porque demuestra que confían en mí; pero si así no lo hicieren, simplemente tómense apenas algo más de 3 minutos y compruébenlo por ustedes mismos.

Es una obra que han puesto en escena sus alumnas y se llama: La oveja Naranja, es un ¿villancico?

El BEEHEHEHEHEEE no podía faltar.

Lo vi en El Confidencial.

NOTA:

El link al inicio del post está roto, porque el sitio está infectado con virus, por eso lo deshabilité.

NO RECOMIENDO ENTRAR

¿Te acordás?… Yo sí

Cris me mandó un mp3 con la advertencia de que me preparara para el lagrimeo.

Es la voz de Mario Pergolini leyendo algo que escribió junto a Eduardo De la Puente.

No quiero parecer nostalgioso, ni llegar a decir “en mi época era mejor”.

Pero si tuviera que elegir, no dudaría ni un segundo en elegir “lo que hice”, antes que “lo que podría hacer ahora”.

Pueden escucharlo




y leerlo

¿Te acordás?

¿Te acordás de aquel tiempo en que las decisiones importantes se tomaban mediante un práctico “Ta Te Ti suerte para mí”?
Se podían detener las cosas cuando se complicaban con un simple “pido gancho!” Sigue leyendo