Ciencia Ficción – La guerra aérea del futuro (1909)

No sé si alguna vez se han preguntado cómo habrán visto el futuro en el pasado. Yo sí.

Recuerdo que en los ´60s y los ´70s mi concepto del futuro era muy diferente del que tengo ahora.




En los ´60s imaginaba ciudades llenas de edificios altísimos, autopistas aéreas cilíndricas hechas con un material súper resistente y transparente que dejaría ver a quienes circuláramos por ellas, ya fuera en cintas transportadoras, automóviles sin chofer o trenes.

Imaginaba también automóviles voladores que nos transportarían rapidísimo a donde quisiéramos, entre otras cosas.

En los ´70s, en cambio, imaginaba la vida en el espacio, la Luna y Marte.

Y todo éso para el año 2000…

¡Nada que ver con la realidad!

De todos modos, no me desaliento en lo más mínimo y sigo soñando con futuros maravillosos -en cuanto a tecnología- y terribles en cuanto a lo social.

Siempre sufrimos las influencias de lo que estamos viviendo y eso genera sueños y expectativas que sin estar conscientes de ello, varían de acuerdo a nuestra capacidad de ver preponderantemente lo positivo o lo negativo.

A principios de siglo pasado, Walter R. Booth imaginaba un futuro con máquinas voladoras que eran usadas para sembrar el terror y la destrucción en la tierra y creó una película para mostrarlo.

No estuvo equivocado al soñar con una guerra desde el aire y en el aire.

¿Habrá servido de inspiración esta película en la Primera Guerra Mundial cuando comenzaron los bombardeos?

Porque si bien tengo entendido que no arrojaban bombas en un principio, sí lo hacían con objetos contundentes que caían sobre las filas enemigas que no tenían manera de evitar el ataque ni ponerse a cubierto.

Les muestro la película que se encuentra en la filmoteca Deutsche Kinemathek y que se titula Der Luftkrieg der Zukunft, que se traduce como La guerra aérea del futuro.






Recomiendo verla con subtítulos que pueden elegir entre español, italiano, francés e inglés. Además, en la ventana en donde se ve la película, abajo a la derecha, hay un botón que activa y desactiva los subtítulos en el sitio de Europa Film Treasures.

Nuevamente debo agradecer a Bernardo, que hace ya bastante tiempo me pasó el dato sobre Europa Film Treasures, que aconsejo visitar.

La historia que no fue

Tuve oportunidad de escuchar y disfrutar a Eduardo Galeano, a quien he citado en mi página en más de una oportunidad, en el Canal Encuentro.




Hábil como pocos para encontrar en frases sencillas las explicaciones más sesudas a situaciones complejísimas, me cautivó durante todo el tiempo en que su micro: La vida según Galeano fue puesto al aire.

Quiero rescatar una pequeña parte de su charla titulada “Los primeros Americanos”, que tuve la oportunidad de ver en más de una ocasión.

…”En Cuba, según Cristóbal Colón, había sirenas con cara de hombre y plumas de gallo.

En la Guayana, según sir Walter Raleigh, los nativos tenían los ojos en los hombros y la boca en el pecho.

En Venezuela, según el fraile Pedro Simón, había indios de orejas tan, pero tan grandes que las arrastraban por los suelos al caminar.

En el río Amazonas, según Cristóbal de Acuña, los nativos tenían los pies al revés. Los talones adelante y los dedos atrás.

Según Pedro Martín de Anglería, que escribió la primera historia de América, pero por supuesto nunca estuvo allí… Los nativos americanos tenían rabos, y rabos tan pero tan largos que para sentarse necesitaban asientos con agujeros.

Así nos vieron. Y así vieron a América los Europeos del Renacimiento.

Hoy voy a contarles, a mi modo y manera, algunas historias que quisieran verlos,… a los antiguos americanos, a los primeros de todos, cómo fueron y cómo son.

La Historia que puedo ser:

Cristóbal Colón no consiguió descubrir América porque no tenía visa y ni siquiera tenía pasaporte.

A Pedro Álvarez de Cabral no lo dejaron desembarcar en Brasil, porque podía contagiar la viruela, el sarampión, la gripe y otras pestes desconocidas en el país.

Hernán Cortés y Francisco Pizarro se quedaron con las ganas de conquistar México y Perú, porque carecían de permiso de trabajo.

Pedro de Alvarado, rebotó en Guatemala y Pedro de Valdivia, en Chile, porque ninguno de los dos tenía el certificado policial de buena conducta.

Y los peregrinos del Mayflower fueron devueltos a la mar, porque en las costas de Massachussets no había cuotas abiertas de inmigración.”…

Quizás este texto nos ponga una sonrisa en los labios, pero baste recordar qué está pasando en Europa, donde la xenofobia alimentada desde los propios gobiernos está generando una actitud que no se condice con la que tenían en la época en que emigraron (huyeron) desde sus países para forjarse un futuro en América.




La memoria es corta.

Ciertos intereses utilizan ésto para sus propios fines. Vaya uno a saber cuáles…

Esto que cuenta Galeano, podría equipararse al reclamo del Cacique Guaicaipuro Cuatemoc.

Como toda fantasía, hubiera sido linda de ser cierta.

¿Inconciencia, locura o estupidez?

Luego del terrible accidente del ómnibus que intentó cruzar las vías con la barrera baja y que provocara 17 muertos y docenas de heridos, se escucha la voz de los que creen que tienen la solución para estos micros de 2 pisos.

La ¿mágica? solución sería la de agregarles un segundo eje delantero…




Todo esto motivó una serie de ideas que me asaltaron inmediatamente.

Si estos micros de dos pisos fueron inventados y aprobados en Europa, si circulan normalmente por las rutas, si están diseñados con un único eje delantero, ¿cómo es posible que siendo tan inseguros estén autorizados a circular?

¿No será que la solución a la cantidad impresionante de accidentes en la Argentina pasa por otro lado?

¿Será, tal vez, que las autoridades no quieren tomar cartas en el asunto tal como les corresponde?

Los accidentes -cada vez con más víctimas fatales- se producen por choques.

Automóviles, ómnibus y camiones chocando de frente en las rutas, no habla bien de los conductores. Evidentemente hay o bien impericia o imprudencia.

Límites de velocidad que no se respetan.

Prohibiciones de adelantamiento que son ignoradas.

Conducción temeraria o bajo los efectos del alcohol o la fatiga.

Estos son algunos de los motivos que producen accidentes en nuestro país.

Si seguimos mirando para cualquier lado, nunca vamos a encontrar la solución.

Las autoridades deberían hacer lo que les corresponde.

Los legisladores deberían modificar las leyes que permiten que asesinos al volante puedan seguir con sus temeriarias acciones, matando gente.

Las instituciones que controlan vehículos y conductores, deberían hacerlo como corresponde.

La policía debería actuar para evitar que los conductores cometan infracciones y castigarlos cuando violen las normas de tránsito.

Ayer, mi esposa y mi hijo mayor, vieron como en la avenida 9 de Julio -la más ancha del mundo- un automovilista, intentando ganarle a una ambulancia que cruzaba haciendo sonar su sirena y con las luces encendidas, casi provoca una tragedia. La ambulancia tuvo que maniobrar bruscamente para evitar la colisión. A escasos metros, apenas a 3 carriles de distancia, en la esquina un policía vio todo y no hizo nada…




Por supuesto que el estúpido/inconciente/HdP del conductor del automóvil seguirá con la costumbre de querer ganarle de mano a los vehículos de emergencia. Hasta es probable que en alguna oportunidad, pueda llegar a provocar una tragedia mayor.

Pónganle a los micros de dos pisos dos ejes delanteros aunque éso aumente el valor de la unidad y terminen trasladando el costo -sobrevaluando- a los pasajes, pero POR FAVOR, PÓNGANLE TAMBIÉN DOS PILAS A LOS FUNCIONARIOS QUE DEBERÍAN TRABAJAR PARA SOLUCIONAR EL TEMA DE LA MALA CONDUCCIÓN EN ARGENTINA.

La noticia del accidente en Clarín, La Nación y Página 12.

Un testimonio sobre imprudencia en la ruta dos días antes en la página de Teresita, mi esposa.

Cortina de humo

Estados Unidos, aceptó colaborar para reducir el calentamiento global armando un final de película, dejándose de negar la realidad de que la contaminación ambiental está destruyendo el planeta en el último minuto de la cumbre celebrada en Bali.




Ahora tiene unos años más para seguir contaminando mientras se prepara un nuevo pacto para reemplazar al de Kioto del año ´97. El nuevo se hará efectivo recién en 2012.

La idea es reducir la emisión de gases de invernadero un 20% para el 2020, llegando a una reducción del 50% para 2050.

Para esta última fecha, voy a estar preparado: voy a tener más de 90 años, y con suerte, puede ser que el tema no me preocupe gracias al Alzheimer.

A lo mejor, en no mucho tiempo, puede ser que no contaminemos más con gases de invernadero, porque Estados Unidos insiste en su escudo de misiles en Europa y Rusia sigue diciendo que es un acto de provocación, puede ser que se desate la 3ª Guerra Mundial y ya no tengamos que preocuparnos por nada más.

Serán las cucarachas o algún otro insecto resistente el que tendrá que cuidar el mundo por los próximos 500 millones de años, hasta que evolucionen, contaminen y preparen sus propios escudos misilísticos.




Perdonen los ecologistas y los de Avaas (a cuyas campañas me adhiero), pero sigo siendo escéptico

La noticia en: Clarín, La Nación y New York Times.