WANTED – BUSCADO

Todos habrán visto en las películas de cawboys (coboys/convoys decían algunos) en donde se veían pequeños carteles con unas caras dibujadas que en su parte superior decían: WANTED.




Había muchos y peligrosos criminales en el viejo y lejano Oeste…

Pero, los yanquis son tan tradicionalistas, que siguen con la manía de andar buscando criminales por ahí, pidiéndole a la gente que colabore, que han puesto un sitio en internet en donde aparecen estos criminales.

Hay otro sitio en el que se puede poner el nombre de una persona y averiguar si tiene antecedentes criminales. Puede ser buscado por delitos de: Comportamiento, Negocios, Drogas y Alcohol, Asuntos Sexuales, Hurto o Robo, Violencia, Ofensas de Tráfico y de Otro Tipo.

Simplemente por curiosidad, puse mi nombre para ver qué pasaba y me llevé una pequeña sorpresa.

Con mi mismo nombre y apellido son 17 los buscados de un total de 34 que tienen un segundo nombre o segundo apellido o que utilizan mi nombre como alias, como por ejemplo, un tal Gustavo Salvador Hurtado utiliza mi nombre y apellido como alias.




Hasta hay un José Luis Perales (¿será el cantante?) que utiliza mi nombre y apellido, con el agregado de Adolfo (Gustavo Adolfo Rivas) para evadir a la justicia norteamericana.

Me está dando un poquito de miedo hacer un viaje a Estados Unidos. ¿Y si termino en Guantánamo?

Fíjense si no debo estar preocupado.

El origen de la sicalipsis

Desde hace un tiempo que estoy suscripto al boletín de noticias de El Castellano, que se define como La página del idioma español.




Recibo periódicamente noticias referidas a nuestro idioma y un informe llamado La palabra del día, donde puede conocerse la etimología de palabras que -en la mayoría de los casos- usamos diariamente sin saber cuál es su origen.

Normalmente el informe es interesante, aunque a veces, puede resultar sumamente entretenido, por no decir divertido.

En el día de hoy recibí el boletín, que me arrancó una carcajada espontánea.

Fíjense si a ustedes también les causa gracia:

LA PALABRA DEL DÍA

sicalipsis

Significa ‘picardía o malicia referente a temas sexuales’. Este vocablo fue formado arbitrariamente por yuxtaposición de las palabras griegas sykon (higo) y aleipsis (frotar, untar) con base en alguna idea que dejamos librada a la imaginación de cada lector.
Decimos ‘arbitrariamente’ porque la palabra no nos llegó por cierto desde el griego sino que aparece registrada por primera vez en el anuncio de una obra pornográfica publicado en 1902 en el diario El Liberal, de Madrid. El uso más frecuente no es el sicalipsis sino más bien del adjetivo sicalíptico que, más allá de la definición académica reseñada al comienzo, significa ‘obsceno’ o ‘pornográfico’.





Para los que quieran suscribirse al boletín de noticias, pueden hacerlo en El Castellano.

Chiste políticamente correcto

– ¿Qué le dice una pared a otra?
– Nos encontramos en la esquina.




DISCLAIMER :

1) La intención de este chiste no es ofender a las paredes.
2) Tampoco es mi intención hacer un feo a otras estructuras, como vallas o verjas, a las cuales también se podría aplicar el chiste; se ha usado solamente ‘pared’ por sencillez, sin ánimo despreciativo.
3) La alusión a la esquina no tiene nada que ver con la prostitución. El autor del chiste no se responsabiliza de otras posibles malinterpretaciones que se pudieran hacer del chiste.
4) La esquina a la que intenta referirse el chiste es una esquina en la que confluyen DOS paredes. Esto no implica que el autor considere obsceno el encuentro de tres o más paredes en una única esquina, simplemente no se menciona.
5) Existen esquinas en las que alguna de las paredes tiene una posición dominante sobre la otra; se hace explicito que el chiste no se refiere a, ni implica, ninguna de estas circunstancias.
6) El chiste no hace ninguna aseveración acerca de la edad, sexo, tendencia sexual, religión, nacionalidad, raza, integridad física, estado civil o ideología de las paredes implicadas, ni implícita ni explícitamente.
7) El chiste tampoco hace ninguna suposición, ni implícita ni explicita, sobre las razones por las que las paredes se encuentran, o sobre si este encuentro es consensual o no.




8) El chiste no hace alusión a ningún par de paredes en concreto; en consecuencia, no debería ser entendido como una intromisión en la vida particular de ninguna pared, o como una violación de su intimidad. Cualquier coincidencia o similaridad con la vida real es pura casualidad.
9) Lo de la esquina entre dos paredes no es ninguna alusión sexual.
10) El autor del chiste pide humildemente perdón a cualquier persona, animal o cosa que se sienta ofendida y/o aludida por el chiste anterior y pretende dejar claro que no era ésa su intención.