Dinero plástico

Siempre que escuché hablar de “dinero plástico”, se hacía referencia a la tarjeta de crédito.

Con sorpresa descubrí que en algunos países, dinero plástico define a los billetes de uso corriente.




Tuve la oportunidad de tener en mis manos un par de billetes de dólares australianos, uno de 5 y otro de 20, y compararlos con los pesos argentinos del mismo valor (valor en cuanto a numeración, porque los dólares australianos valen más que los pesos argentinos).

Lo primero que me llamó la atención fue que el color era más brillante; luego, al tomarlos, la textura era diferente, eran suaves al tacto.

Noté que tenían un área transparente en el ángulo inferior izquierdo o derecho, según el valor del billete, como si tuviera una película de plástico transparente.

Imagínense la sorpresa al enterarme de que no sólo el área transparente era de plástico, sino todo el billete!

Me dijeron que aunque se olvidaran el dinero en los bolsillos, podían lavar tranquilamente la ropa, porque no se deterioraban. ¿Tendrían en mente el lavado de dinero cuando los crearon?

Me dijeron que probara haciendo un bollo con ellos, y así lo hice.

Les dejo el video para que vean la diferencia entre los billetes de plástico y los tradicionales de papel.





La pregunta del millón es: ¿Cuál de los dos tipos afecta más al medio ambiente? ¿El que obliga a talar árboles para hacerlos o el que necesita del petróleo y los productos químicos para crearlos?

He encontrado en la web que no sólo Australia tiene dinero plástico. Nueva Zelanda, Rumania, Vietnam y Brunei. También menciona a Brasil y Chile, pero según me comentaron quienes me prestaron los dólares australianos, que en Brasil no encontraron ningún billete plástico. Tendré que investigar un poco más sobre ésto.

Información en la wikipedia (en inglés).
Información desde Australia (en inglés).
Características de los billetes plásticos (en español).

Escuchar, Crear, Compartir

Bernardo, desde Francia me mandó la dirección de Deezer; un sitio para Escuchar tus canciones favoritas gratis, para Crear listas ilimitadas y para Compartir canciones con otros miembros, tal como lo promocionan en su página de inicio.

También informa, pero en inglés:




All music is finally FREE, thanks to Deezer.com
Deezer.com launches the first FREE and LEGAL site for listening to music.

Aclaro que lo de FREE and LEGAL, corre por cuenta de ellos.

Es increíble la rapidez con la que carga los temas elegidos. Si estamos escuchando una canción y queremos oir otra, cuando la seleccionamos, comienza a bajar el volumen y en algunos casos el otro tema comienza a reproducirse con el volumen de menos a más.

Registrarse no lleva más que unos pocos segundos.

Para cambiar el idioma, hay que fijarse en el pie de página.

Por supuesto, también permite colocar un reproductor en nuestro sitio, y nos da la posibilidad de cambiar el color del texto, del borde y de los botones a nuestro antojo.

Se me ocurrió buscar a Carlos Gardel, y me tiró una lista ¡con 374 temas!

En agradecimiento a Bernardo, decidí poner Mi Buenos Aires querido, aunque realmente no sé si va a querer volver a estos pagos. De todas maneras, el tema me gusta mucho.

Para los que quieran cantar a dúo con el Morocho del Abasto, les dejo la letra.

Mi buenos Aires querido.

Mi Buenos Aires querido,
cuando yo te vuelva a ver,
no habrá más penas ni olvido.
El farolito de la calle en que nací
fue el centinela de mis promesas de amor,
bajo su quieta lucecita yo la vi
a mi pebeta luminosa como un sol.
Hoy que la suerte quiere que te vuelva a ver,
ciudad porteña de mi único querer,
oigo la queja de un bandoneón,
dentro e´mi pecho pide rienda el corazón.

Mi Buenos Aires
tierra florida
donde mi vida terminaré.
Bajo tu amparo
no hay desengaños,
vuelan los años
se olvida el dolor.
En caravana
los recuerdos pasan
con una estela
dulce de emoción,
quiero que sepas
que al evocarte
se van las penas
del corazón.

La ventanita de mi calle de arrabal,
donde sonríe una muchachita en flor;
quiero de nuevo yo volver a contemplar
aquellos ojos que acarician al mirar.
En la cortada más maleva una canción,
dice su ruego de coraje y de pasión;
una promesa y un suspirar
borra una lágrima de pena aquel cantar.




Mi Buenos Aires querido…
cuando yo te vuelva a ver…
no habrá más penas ni olvido…

Carlos Gardel y Alfredo Lepera – 1934