¡Para leer hoy!

Si no está el cielo nublado, hoy a la noche podremos observar un eclipse de luna.

Tal vez no parezca importante, pero para los que nunca vieron a la luna de color rojizo, si no pueden quedarse hasta tarde levantados, tendrán que esperar hasta diciembre de 2010.

Tanto para los que quieran saber cómo va a ser el eclipse, como para los que a partir de mañana quieran saber cómo fue, pueden visitar el sitio Shadow & Substance y ver en una excelente animación cómo será el fenómeno.

Eclipse lunar - inicio
Comienza el eclipse lunar.

Eclipse lunar - luna roja
Luna roja en medio del eclipse lunar.

Eclipse lunar - final
Termina el eclipse lunar.

Espero que se despeje para la noche… el cielo en Avellaneda está algo nublado. 🙁

Ingenio publicitario finlandés

Excelente campaña del Ministerio de Transporte de Finlandia para concientizar en el uso del cinturón de seguridad.

Este post lo pongo por lo que vi hoy desde el colectivo cuando volvía a casa.

Renault 19, pareja adulta, él unos 50, ella unos 40.

Viajando de Buenos Aires, Capital hacia Avellaneda, Buenos Aires, Provincia.

Como en la capital el no uso del cinturón de seguridad está penado con multas, ambos lo tenían puesto.

Como en la provincia las normas de tránsito no se hacen cumplir, este par de idiotas no tuvo la mejor idea que desabrocharse los cinturones de seguridad apenas bajaron del Nuevo Puente Pueyrredón, porque al estar en la provincia, la autoridad no iba a decirles nada.

Tuve una primera idea, que inmediatamente deseché, y era que tuvieran un choque, para que se dieran cuenta de lo estúpido de sus acciones.

Pero como seguramente se iban a lastimar bastante y con probablemente habría otras personas involucradas en el accidente, dejé de desearlo.

De todas maneras, seguramente son de los que piensan que los cinturones son peligrosos. He escuchado cada cosa de gente que maneja mucho…

Bueno, basta de cháchara. Vean y disfruten el video.

Even dummies wear seatbelts.
Hasta los dummies(*) usan cinturón de seguridad.

(*) Dummies en inglés puede traducirse como tontos, y es el nombre que se le da a los muñecos que se usan en las pruebas en donde se requiera simular la reacción de un cuerpo humano. Hay modelos de adultos, niños y hasta de perros para testear qué es lo que pasa con cada uno de ellos en un accidente.
Hay de diferentes tipos: desde el simple muñeco imitando el volumen y masa de un cuerpo humano, hasta los más sofisticados, que tienen sensores en diferentes partes para registrar cómo afectaría el impacto en los distintos órganos.

¡Quiero un Segway!

Siempre pensé que era la cosa más inútil y snob (término antiguo si los hay).

¿Quién querría usar una cosa así?

Pero acabo de descubrir que no debo emitir juicios ni opiniones sobre un producto hasta que no lo haya probado.

Fui a la Exposición Industrial de Avellaneda y se me ocurrió preguntar cómo es que funcionan, qué autonomía tienen y cuánto costaban.

Tienen estabilizadores, tienen una autonomía de 30 km. y cuesta el más barato U$S 6.500,=

Y me hicieron la pregunta clave: ¿querés probar?

Acá estoy.

Andando en un Segway

Perdonen que el sponsor tape al Segway, pero no podía sacar la publicidad.

Es una maravilla, es increíble la sensación que provoca el poder desplazarse hacia atrás o adelante con sólo inclinar el cuerpo, que gire moviendo el manillar izquierdo…

Insisto, a pesar de parecer geek, ¡quiero tener uno!

Para verlo en acción, los invito a ver este video:

Está todo bien… pero… ¿y el libro?

Ayer fui con mi hijo Martín a comprar el libro Nº4 de Harry Potter. Harry Potter y el cáliz de fuego.

Fuimos al shopping Alto Avellaneda. En la librería Yenny estaba agotado, por lo que decidimos ir a Musimundo a ver si ahí sí estaba.

Encontramos el Nº1, el 2, el 3, el 5… pero no el que estábamos buscando.

Quizás estuviera en depósito, qué mejor que preguntarle a algún empleado, ¿no?

Había un muchacho con anteojos (gafas), pelo largo y cola (coleta) que estaba reponiendo DVDs en los estantes y decidí preguntarle.

Luego de palmearme el brazo, se dirigió al estante a ver si allí estaba. Como – por supuesto – no lo encontró, me dió unas palmadas en el hombro y me dijo que iría a ver en el sistema. Dió media vuelta y cuando estaba dirigiéndose hacia la computadora, se dio cuenta de que a Martín no lo había palmeado; se dio vuelta y también a él le dio unas palmaditas en el brazo.

¡Qué buena onda!, era sumamente amable, hablaba como hablaban los hippies en los sesentas, «todo estaba bien».
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Triste y previsible final…

Tal como preveía, el decir la verdad, puede acarrearte problemas.

Teresita ya no forma parte de los elencos de las obras que el grupo Alma de Avellaneda está poniendo en escena.

Viniendo de los políticos, las decisiones que toman quienes están por debajo, probablemente sean tomadas en base a «sugerencias».

La directora del grupo, Mónica Magrini, quien tuvo que dar la cara cuando el secretario de cultura de Avellaneda, Hugo Caruso irrumpió en el teatro Roma e interrumpió una función, consiguiendo que los expectadores huyeran despavoridos, le «sugirió» a mi esposa que pidiera perdón «por lo que había dicho».

Sus ¿compañeros? estuvieron en contra de que alguien dijera algo en contra del secretario de (in)cultura, (falta de)educación y promoción de las (malas)artes de Avellaneda Hugo Caruso. «No querían quedar pegados».

Por supuesto, que el haber hecho «enojar» al director del teatro Roma, fue también algo imperdonable.

Muchos de ellos, tienen miedo (quizás debiera decir pánico) de no poder trabajar más por culpa de que alguien haya hecho la crónica de los acontecimientos.

Dejaron que floten en el aire veladas y supuestas amenazas de pérdida de trabajo, de estudio, o de lo que sea.

Fíjense qué fácil es para los políticos hacer lo que quieren. Les alcanza con mostrarse enojados para hacer que todos «corran por sus vidas».

Huyen individualmente, pero sacrifican colectivamente a una víctima para no perder su «status».

En los meses que llevó el espectáculo, con ensayos diarios y una semana de representaciones, apenas si obtuvieron una ganancia que les permitió pagar la comida entre las funciones matutinas y las de la tarde.

Tiemblan de miedo por perder unas migajas.

Pero no dudan en perder los valores morales mínimos.

Mónica Magrini ya se encargó de hacer correr la voz entre todas las autoridades y profesorado de la escuela de teatro de Avellaneda.

Señora, éso es demostrar qué clase de persona es. Cuáles son los valores que defiende. Es pintar el retrato de quien desciende hasta lo más bajo y abyecto para demostrar su servilismo.

Jamás emití juicios de valores con respecto al grupo que usted dirije, ni siquiera en mi casa. Hasta ahora.

En estos momentos me siento aliviado de la responsabilidad de no afectar el trabajo o la relación de Teresita en y con el grupo.

Usted es el arquetipo del argentino «que tiene los gobernantes que merece».

Quiero en este post tomar distancia de usted y sus dirigidos.

Y a ustedes: Arturo Marrone y Hugo Caruso, felicitarlos porque el adoctrinamiento recibido, han sabido aprovecharlo…

No me da vergüenza ser argentino, me dan mucha vergüenza y hasta asco algunos de ellos. Lástima que son los más visibles, los que son «los que nos representan» ante el resto del mundo.

Tengo el estómago revuelto, como en el 2001, 1976… y es una sensación que va a tardar bastante en irse.