Los dos lobos

Todas las culturas tienen leyendas. Variadas. Con distintos tipos de mensaje.

Me gustó mucho esta leyenda cherokee:

Un viejo Cherokee estaba hablándole a sus nietos sobre la vida.

Les dijo: “Hay una batalla teniendo lugar en mi interior… es una pelea terrible entre dos lobos.

Un lobo representa el miedo, la ira, la envidia, la pena, el arrepentimiento, la avaricia, la arrogancia, la culpa, el resentimiento, la inferioridad, las mentiras, el falso orgullo, la superioridad y el ego.

El otro lobo es la alegría, la paz, el amor, la esperanza, el compartir, la serenidad, la humildad, la amabilidad, la benevolencia, la amistad, la generosidad, la verdad y la fe.”

Miró a los niños y les dijo: “Esa misma lucha está teniendo lugar en vuestro interior y en el de cualquier persona que viva.”

Los niños se quedaron pensando un momento y uno de los nietos le preguntó al abuelo “¿Y cual de los dos lobos ganará?”

Y el anciano Cherokee respondió: “Ganará el lobo al que más alimentes.”

Lo vi en el sitio de León el africano.

Fight for kisses

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El video es en inglés, con los textos en inglés y subtitulado en francés. Pero no se preocupen, que aunque no entiendan ninguno de los dos idiomas, las imágenes son absolutamente claras. Van a entender todo.

El título es: Pelea por besos

Acá está.

Pueden ir al sitio y jugar a pelear. Pueden bajarse el juego. El sitio está en francés, pero me da la impresión de que se entiende bien.

Gracias Bernardo (una vez más).

El romanticismo ha muerto

Lamentablemente no hablo japonés como para enterarme qué clase de combate estaba por comenzar el peleador llamado Crazy Horse, pero de algo es seguro: la guerra de los sexos no es para llevarla adelante con él.

Vean este de poco más de 1 minuto.

Pero la próxima vez que quieran provocar a alguien, piénsenlo bien .

Chicas peleando

Tengo una escuela primaria a la vuelta de casa; es pequeña y a ella concurren chicos que en su gran mayoría son humildes, de barrios humildes, y se nota por la ropa que usan, por las palabras que emplean y por la “tonadita” y las frases que repiten hasta el cansancio.

Mi hijo Martín va a otra escuela – VER POST -, que queda a unas 10 cuadras (manzanas) de casa. Todas las tardes lo voy a esperar a la parada del colectivo (ómnibus) y me encuentro con los chicos que salen del cole.

Pero lo que vi ayer, me impactó, me dejó impresionado.

Si bien estoy acostumbrado a que algunos chicos se persigan, se empujen o amaguen con una peleíta, o que a veces haya algún golpecito, la pelea de ayer fue diferente a todas las que había visto hasta hoy, y eso que con mis 46 (¡cuántos!) he visto peleas de todo tipo, cerca de casa tenía dos grandes potreros (terrenos baldíos), uno era Casa Amarilla y el otro el predio donde ahora se encuentra el barrio Catalinas Sur. Varias canchas de fútbol, “montañitas” de tierra para trepar y tratar de capturar o defender del “enemigo”, vegetación abundante para realizar entretenidas expediciones en busca de lo extraño.
Se imaginan que peleas he visto en varias oportunidades, pero la de ayer quiero compartirla con ustedes, quizás sea “normal” o no. Sigue leyendo