Desaparecidos

El 24 de marzo de 1976, la Argentina volvía a sufrir un nuevo atentado contra su Constitución Nacional, contra la Democracia, contra los argentinos y contra los derechos humanos.

Hoy se conmemora “El dia de la memoria”.




Los militares que llevaron adelante el golpe militar, han contribuido a la historia tipificando un nuevo tipo de delito de lesa humanidad: la desaparición de personas.
http://es.wikipedia.org/wiki/Crimen_contra_la_humanidad

30.000 -treinta mil- son los desaparecidos en esa oscura época.

El fotógrafo Gustavo Germano recuerda a los desaparecidos con una muestra que ha recorrido ya varios países.

Son pares de imágenes que terminan doliendo a pesar de su aparente inocuidad.

He aquí un par que me parecieron fuertes y que he tomado de su página.

Nunca más.




Gracias Jime.

Chicas peleando

Tengo una escuela primaria a la vuelta de casa; es pequeña y a ella concurren chicos que en su gran mayoría son humildes, de barrios humildes, y se nota por la ropa que usan, por las palabras que emplean y por la “tonadita” y las frases que repiten hasta el cansancio.

Mi hijo Martín va a otra escuela – VER POST -, que queda a unas 10 cuadras (manzanas) de casa. Todas las tardes lo voy a esperar a la parada del colectivo (ómnibus) y me encuentro con los chicos que salen del cole.

Pero lo que vi ayer, me impactó, me dejó impresionado.

Si bien estoy acostumbrado a que algunos chicos se persigan, se empujen o amaguen con una peleíta, o que a veces haya algún golpecito, la pelea de ayer fue diferente a todas las que había visto hasta hoy, y eso que con mis 46 (¡cuántos!) he visto peleas de todo tipo, cerca de casa tenía dos grandes potreros (terrenos baldíos), uno era Casa Amarilla y el otro el predio donde ahora se encuentra el barrio Catalinas Sur. Varias canchas de fútbol, “montañitas” de tierra para trepar y tratar de capturar o defender del “enemigo”, vegetación abundante para realizar entretenidas expediciones en busca de lo extraño.
Se imaginan que peleas he visto en varias oportunidades, pero la de ayer quiero compartirla con ustedes, quizás sea “normal” o no. Sigue leyendo