Recetas industriales (hágalo usted mismo, si puede) II




Cómo exterminar las ratas – Receta Nº2

Se toman partes iguales de aceite de ámbar y de bilis de buey y se les agrega la cantidad necesaria de harina para formar una pasta. Con ella se hacen bolitas que se colocan en la habitación que se quiere limpiar de ratas, poniendo también agua en algún recipiente. El olor del aceite de ámbar atrae a los roedores, los que al ingerir las bolitas sienten intensa sed, bebiendo entonces agua hasta que mueren.

Según dice la receta, el olor del aceite de ámbar atrae a las ratas. Si yo viera un frasco que dijera “aceite de ámbar” o uno que dijera “bilis de buey”, también me sentiría atraído, pero en mi caso, para ver cómo son estos productos.

Me quedan dudas a la hora de poner en práctica este método.

Las ratas se comerán mis bolitas – las que le he preparado ex profeso -, beberán agua hasta morir…

…¿pero morir cómo?

¿Van a tomar tanta agua, que van a terminar ahogadas?

¿Van a beber hasta “reventar”?

Porque si bien las ratas (las que andan caminando por ahí) me dan un poquito de asco, cuando vea que han explotado, manchando de sangre, aceite de ámbar y de bilis de buey toda la casa, no sé si no voy a preferir dejar que sigan vivas.

Si alguien prueba este método y quiere contar cómo le ha ido…

Extraído de: 1000 RECETAS INDUSTRIALES ÚTILES Y PRÁCTICAS (The Amateur Mechanic + Work Handbooks) – Editorial Pan Americana – Impreso en Artes Gráficas Century el 21 de agosto de 1951.-




2 pensamientos en “Recetas industriales (hágalo usted mismo, si puede) II

  1. Hola, primero que nada te felicito por tu website.

    Y bueno, continuando con las preguntas; se le llama Hiperhidratacíon, un fenómeno que se da cuando hay un exceso de agua en el cuerpo. Aparece cuando se consume más agua de la que se puede eliminar. En condiciones normales, una persona (no se las ratas) sana en la que la hipófisis, los riñones y el corazón funcionan sin problemas puede beber hasta 7.5 litros de agua al día, a razón de 1.5 litros por hora. La hiperhidratación también se conoce como intoxicación por agua.

    Si se superan esos valores, se produce una excesiva dilución del sodio en la sangre (hiponatremia) y se deja de producir la hormona antidiurética. En casos extremos, con niveles de sodio inferiores a 100 mmol/l, se pueden producir edemas cerebrales, comas, o incluso morir, ya que el cerebro es el órgano que más se ve afectado.

    Por si no fuera poco, la dilución de sodio y potasio en el organismo ocasiona problemas musculares y dado que el corazón es un musculo la muerte se produce por un paro cardíaco.

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