Sigo con “mi campaña”





No es la primera vez que me pongo en contra del cigarrillo.

Más allá de mi obsesión, esta campaña me pareció muy creativa.





Comentarios al margen

De acuerdo a lo que se publicó en La Voz de Galicia, los golpes en «las partes», no afectarían a los espermatozoides…




¡Pero al transportista, SÍ!

Aclaran también que el tabaco no afecta a la eyaculación.

Si no me equivoco, el cigarrillo viene después de ésta. Por lo menos en las películas es así.

También dice que cuando «te obligan», te cuesta más… Lógico, si para algo tan divertido te tienen que obligar… no quiero ni imaginarme a la partenaire….

Pero lo que más me intrigó, es cómo cuernos hicieron el estudio.

Más que conejitos de indias, los voluntarios (?) eran conejitos de pascua, porque ¡Hay que tener huevos para dejar que te los pateen!




El director del proyecto ha fallecido recientemente. Seguramente alguno de sus «objetos de estudio», cansado de lo poco que le pagaban, se hizo cargo de hacer justicia.

Cuando la noticia se hace humo

Hace menos de una semana, los noticieros dieron una noticia: los familiares de una mujer que murió de cáncer al pulmón le hacían juicio al Estado, porque ella trabajaba en una oficina donde había 10 personas que eran fumadores compulsivos, y al no tener ni siquiera ventilación, el ámbito estaba permanentemente saturado de humo de cigarrillo.




La oficina era la oficina 10 del Ministerio de Salud de la ciudad de Córdoba, capital de la provincia homónima.

Cuando quise mandarle la noticia via email a una compañera de oficina, me encontré con que esta información no figuraba en internet. Los diarios no la habían publicado.

No quisiera suponer que la noticia no aparece porque los periódicos no quieren hacer publicidad en contra de las tabacaleras, o porque al gobierno no le interesaría una catarata de juicios por permitir fumar en las oficina públicas, y que por ello haya «solicitado» a los medios de comunicación escritos que se abstuviesen de hacer referencia alguna.




¿No es sospechoso?

No quiero fumar

Ésto del cigarrillo es todo un tema.

La sociedad, aunque pareciera ser así, no se divide únicamente entre fumadores y no fumadores.

Si hilamos lo más fino posible, vamos a encontrarnos con:

  • Los fumadores.
  • Los no fumadores.
  • Los no fumadores fumadores.
  • Los me da lo mismo.

Para los fumadores, el asunto es sencillísimo: Encienden un cigarrillo y listo.

Para los no fumadores, la cosa se complica: Deben tratar de encontrar un lugar donde nadie fume. Sigue leyendo