El bombero que me volvió loco

Hoy por la mañana, haciendo zapping llegué hasta el canal C5N en donde estaban pasando imágenes de un accidente automovilístico entre un colectivo, un camión y un automóvil.

Estaban reporteando a un bombero que ayudó en la extracción de los pasajeros del auto y me llamó poderosamente la atención el casco.

Decía:

TRUCK
2
EMFD

Traduzco: Camión 2 Departamento de Bomberos de E.M.


Click en la foto la amplía.

Los cascos de nuestros bomberos no dicen nada de eso.

Además, ¿qué pueblo o ciudad yanqui tiene esas iniciales?

Ahora la parte más sencilla, guglear emfd y ver qué mostraba…

No alcanzaba con esas cuatro letras, porque me daba información que no se refería a ningún departamento de bomberos, por lo que agregué «fire department» y ahí sí, me mostró lo que buscaba…

Y más.

El maniático obsesivo que hay en mí, no pudo resistir la tentación de buscar hasta el último, y encontré a más de uno:

El Medio Fire Department

East Meadow Fire Department

Eagle Mountain Fire Department

East Marshall Fire Department

East Montpelier Fire Department

East Moline Fire Department

East Moriches Fire Department

East Moline Fire Department

Detuve la búsqueda, ¡ya basta!

Si el accidente ocurrió en La Matanza, el bombero debía ser de la zona; entonces, ¿qué hacía con un casco de bombero de Estados Unidos?

Seguramente lo usaba para molestar a los obsesivos.

No todo es lo que parece

Los artistas en la época del pop descubrieron que podía hacerse arte no tradicionar, con vida y movimiento propios.

Patrick Hughes, artista inglés que tuvo su primera exhibición en el momento en el que el pop estaba en auge, asombra con sus trabajos que tienen perspectiva propia.

Si no lo creen, simplemente vean este video. Eso sí, recomiendo elegir la opción HD, poner pausa y esperar a que cargue completamente antes de verlo en pantalla completa.

La obra se llama Paradoxymoron, un juego de palabras entre paradoja y oxímoron.

Tilt-Shift: Miniaturas que no son

En fotografía se pueden hacer muchas cosas, tales como eliminar imperfecciones en las fotos de las modelos hasta convertirlas en seres perfectos, hasta transformarlas en monstruosas criaturas.

Podemos hacer que una foto tomada el día anterior parezca hecha cien años atrás.

Pero lo que me está fascinando últimamente es una técnica llamada tilt shift.

Los que recordamos haber jugado con soldaditos o autitos a escala, recordaremos que parecían -si cerrábamos un ojo, por ejemplo- objetos reales vistos a la distancia.

Pues bien, con esta técnica de tilt shift,los objetos reales vistos a la distancia parecen juguetes a escala.

He aquí una muestra para que entiendan a qué me refiero:

Tienen un cierto aire de irrealidad, ¿no?

Imagínense ahora poder hacer un video que nos dé un efecto igual… sería maravilloso!

Pues bien, ya se puede hacer.

Vean:

The Sandpit from Sam O'Hare on Vimeo.

Me encanta la magia de estas imágenes, tanto las fijas como las del video.

Las fotos las encontré aquí.

Los auteres de las fotos, en orden de aparición:

Nº 1

Nº 2

Nº 3

Nº 4

Nº 5

Nº 6

Nº 7

El video aquí.

Elefante marino en la playa

Estuve pasando unos días en la playa.

Para ser más exactos, en Mar del Tuyú, en la provincia de Buenos Aires, en Argentina.

Fui con Tere y Martín; nos encanta caminar por la playa y en una de las caminatas, Tere -había ido hasta la playa vecina, Costa del Este por la playa para comprar alfajores- y me mandó un mensaje avisándome que cerca del límite entre los dos balnearios había una «foca» en la playa, que podía ir a sacar fotos.

Por supuesto, Martín y yo salimos y a los 10 minutos llegamos y sacamos algunas fotos al elefante marino (Mirounga leonina) según identificaron los de Mundo Marino.
NOTA: Tuve que inhabilitar el link al sitio de Mundo Marino, porque ha sido atacado y es un riesgo entrar allí.

Tratando de descansar en el lugar equivocado, el pobre eligió una playa con gente, perros y cuatriciclos que no hacían más que ruido.

Aguantó muchas horas, porque a eso de las 7 y media de la tarde todavía seguía allí, si bien había cambiado un par de metros de lugar, parece que todo el tumulto no impidió que descansara.

De todas maneras, la gente, que en algunos casos es absolutamente irresponsable, hizo todo lo posible por desoir las indicaciones de los biólogos de Mundo Marino y hacía que los chicos chicos se acercaran para la foto, cerca de la cabeza, como para permitirle al elefante marino alcanzar y morder si se sintiera molestado o amenazado.

El colmo de los colmos fue un guardavidas que llegó junto a una guardavidas y que haciendo gala de su (des) conocimiento sobre el tema, se acercó explicando no sé que cosas sobre lo habitual de la situación y dando muestras de manejo de la cosa y del control de la situación, se agachó y puso sus dos manos en el lomo del elefante marino e intentó acariciarlo.

Por supuesto, el animalito reaccionó y se irguió emitiendo su característico sonido, con la boca bien abierta como si buscara morder a quien estaba molestándolo.

El bañero -a esta altura ya había perdido el estatus de guardavidas- reaccionó velozmente, separándose y estando a un tris de caer de culo.

¡Una lástima, mire!

Hubiera sido una excelente lección para un idiota que haciendo gala de su ignorancia, trata de impresionar a una chica.

Y yo no estaba prerapado para semejante tontería y sólo alcancé a fotografiar cuando el «intrépido» volvió a acercarse al acostarse el elefante marino, eso sí, con un poquito más de respeto -podría decir temor sin riesgo a equivocarme- tal como se ve en la foto.

De todas maneras, en pocos segundos más, se fue del lugar. No sé si para seguir cuidando a los bañistas o para escapar del papelón.

Un consejo: Nunca toquen a ningún animal o insecto si no saben de qué se trata.

Si se van a acercar, dejen una distancia prudencial y manténganse alerta para alejarse si fuera necesario. No se pongan a tiro para no facilitar o provocar un ataque.

Aquí les dejo un videíto para que lo vean holgazanear.

El mal diseño de Disney

Hay cosas -como la comida- que entran por los ojos.

En el caso de algunos espectáculos teatrales, me sucede exactamente éso. Si la primara imagen me desagrada, quedo mal predispuesto a la obra.

Hoy, mientras tomaba mi café con leche, le eché una miradita al diario, y como el suplemento de espectáculos estaba a un costado, la imagen de la tapa me llamó poderosamente la atención.




Tuve que darle una segunda y hasta una tercera ojeada para asimilar bien lo que estaba viendo.

Había visto una enorme mantarraya y me pareció que había algunos peces y una señorita MUY LLAMATIVA.

Mi subconsciente (parecía Walter Ego) me gritó en el oído: ¡Qué son… ¿tetas?!

Tardé un momento en darme cuenta que el problema no era yo. Los diseñadores de Disney habían creado un traje en el que las caras de los peces quedaban a la altura del pecho de los patinadores, y en el caso de que fuera una patinadora, tanto la forma de la cabeza como la ubicación de los ojos -del pez, por supuesto- terminaban dando una imagen confusa.

Era nada más ni nada menos que Nemo, el pez payaso de la película Buscando a Nemo -Finding Nemo- en la versión de Holliday on Ice.

Holliday on Ice - Buscando a Nemo - Tapa fallida suplemento Clarin
Click en la foto la amplía.

Por supuesto, que si no les parece que la tapa del suplemento de espectáculos no es suficiente, están las fotos interiores, que aparecen a doble página central.

Holliday on Ice - Buscando a Nemo - Dory - Foto fallida suplemento Clarin 01
Click en la foto la amplía.

Holliday on Ice - Buscando a Nemo - Dory - Foto fallida suplemento Clarin 02
Click en la foto la amplía.




Pueden decirme lo que quieran, pero los ojitos de Dory están colocados de manera inequívoca sobre las redondeces pectorales de la patinadora… y conste que no soy un esteta. <8-D