¡¡¡Qué cagada!!!… haber tenido la razón

Eran los primeros días de 2016.

Era en el comienzo del gobierno de Mauricio Macri, que ganó las elecciones -según el diario pro Cambiemos– por 51.34% contra 48,66. Fueron 25.297.924 votantes, y la diferencia fue de 678.774 votos.

Por poco o mucho, había ganado el candidato que había dicho “Podemos vivir mejor”.

Ya diré algo más.

En una esquina de av. Corrientes y av. Scalabrini Ortiz, una parejita joven, uno portando cámara y la otra micrófono, me abordaron para hacerme algunas preguntas.




El video me exime de explicar nada.

En ese minuto que acabás de ver, no sólo pude exponer mi punto de vista, sino que el conductor, Alejandro Liska hace el cierre de la nota y responde a lo que yo expuse dando a entender que yo estaba equivocado…

… Y YO NO ESTABA EQUIVOCADO.

1.000 días mas tarde…
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Por un futuro mejor

Ayer fui a la marcha convocada por CTERA, CTA y ATE en repudio al asesinato del profesor Carlos Fuentealba.

Miles de personas manifestaron su indignación por la muerte de un profesor que en una protesta salarial en la provincia de Neuquén fue asesinado cuando a través de la luneta del automóvil en que viajaba, una granada de gases lacrimógenos disparada desde muy cerca le dio en la cabeza.

No voy a referirme aquí al asesinato, que ya bastante difusión tiene, sino a otro aspecto.




La protesta social, no está cargada de política partidaria.

Éso se ve en la heterogeneidad de los que participan de las marchas y en el hecho de que son protestas pacíficas.

Al acercarme al lugar del acto, me tocó pasar por donde estaban los partidos de izquierda. Por ser el acto en una zona céntrica, las calles están llenas de negocios; casi todos parcialmente cerrados.

Por donde estaban los convocados por las agrupaciones de trabajadores no alineadas a ningún partido político, los negocios seguían abiertos.

Estuve al pie del palco y luego me corrí unos metros hacia la mitad de la manzana, y me llamó la atención un quiosquito que tenía sus exhibidores que llegaban hasta la vereda misma, repletos de golosinas.

Era muy difícil desplazarse, pero la gente se acercaba para comprar gaseosas, cigarrillos, golosinas.

Nadie parecía tener en mente la idea de que era sencillo hurtar algún chocolatín, pastillas, o lo que fuera.

¿Y por qué alguien tendría que estar pensando en éso?
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