¿Quién sería responsable?

Imaginen una playa muy ancha: unos 200 metros.

Traten de visualizarse en ella.

Visualicen a su familia, hijos incluídos – aunque no los tengan -.

Ahora, algunos tiéndanse a disfrutar del sol.

Otros, salgan a caminar cerca del agua.

Por favor, que algunos de los caminantes lo hagan por la zona de las dunas.

Pónganse otros a jugar a las paletas.

Algunos al tejo.

Unos pocos al frisbee.

Es el momento en que ud. puede relajarse completamente; cerrar los ojos y disfrutar del descanso y de la ausencia de preocupaciones…

… algo anda mal…




El suelo está retumbando.

Casi al mismo tiempo, tremendos rugidos saturan el aire.

Ud. se incorpora con una sensación de alarma.

Y no es para menos…

Jinetes de todos los sexos y edades , en traje de baño galopan por entre la gente.

Inmediatamente descubre a pilotos – también de todos los sexos y edades – manejando muy velozmente unos humeantes cuatriciclos de diferentes tamaños, corriendo a toda velocidad entre los que están disfrutando de la playa.

Cualquiera podría argumentar que la playa es lo bastante grande como para todos.

Es verdad.

Podría alegarse que tanto caballos como cuatriciclos son fácilmente “manejables”.

También es cierto.

Pero… quienes los “conducen” ¿están capacitados para hacerlo?

Se ve “a la legua” que la mayoría jamás subió a un cuatriciclo o montó un caballo.

¿Y si se desboca el caballo?

¿Si se traba el cable del acelerador?

Alguien podría resultar herido, incluso hasta morir.

¿Tendrán los paisanos que alquilan caballos un seguro que cubra los daños?

¿Se les habrá exigido y controlado el mismo tipo de seguro a los muchachos que alquilan los cuatriciclos?

Hablo de San Clemente del Tuyú. La primera de las playas atlánticas.

Es un lugar que puede ser atractivo para muchas clases diferentes de turistas.

Termas; un faro ubicado en el punto donde se unen el Río de la Plata y el Océano Atlántico; una zona de humedales donde recalan aves que vienen desde Canadá; una playa con cangrejos violinistas azules y rojos; un “cementerio de caracoles”; Mundo Marino; un puerto donde comer pescado fresco o comprarlo para comer en casa.

Como verán, un lugar que tiene sobrados motivos para estar repleto de gente.

Ahora voy a contar cosas de las que fui testigo:

Gente que no sabe sentarse en la silla ni manejar las riendas, salir al galope.

Otros que ni siquiera saben cómo acelerar en un cuatriciclo, salir a toda velocidad esquivando gente.




Un señor a menos de 10 metros de donde estaba yo con mi familia, enseñándole a un joven con síndrome de down cómo manejar el cuatriciclo. No creo que una persona que padece esa enfermedad sea absolutamente discapacitada, pero la trompa del cuatriciclo apuntaba hacia donde yo estaba.

Un caballo “mañero” que insistía en llevar a su cabalgadura – una inexpertísima joven – al lugar de donde acababan de salir. Su novio, para mostrarle al animal “quién manda”, montándolo y haciéndole sentir el bocado. Lo llevaba a la derecha, la izquierda, lo hacía galopar hacia la gente – en 2 oportunidades hacia donde estábamos – y sofrenándolo a escasos metros de los que observábamos con preocupación.

Un señor en un gran cuatriciclo, con 3 criaturas a bordo, aparecía repentinamente en la cima de las dunas y bajaba escasa distancia de los que se encontraban allí. Aclaro que quien trepa una duna, no puede ver qué hay del otro lado, por lo que si no atropelló a nadie, fue por pura casualidad.

La mayor parte de los vehículos, Jeeps, 4×4, cuatriciclos y caballos entraban y salían por el lugar de acceso de la gente. De más está decir que la gran mayoría les dejaba el paso por temor a ser atropellados.

Una de las diversiones de los que iban en cuatriciclos, era derrapar en la arena. Vi volcar a uno y a su conductor salir despedido. Se levantó y volvió a subirse, pero no lo volví a ver derrapar.

Quienes colocaron una media-sombra en República de Cromañón y trabaron las puertas de salida de emergencia, nunca imaginaron que alguien usaría bengalas en el local. Fueron casi 200 muertos.

¿No habría que prevenir accidentes en la playa?

Mas vale un “por si acaso” que un “ay, si hubiera sabido”.

7 pensamientos en “¿Quién sería responsable?

  1. Tal vez si tuvieras un cuatriciclo una moto de agua o camioneta pensarìas distinto pero es verdad que la gente le gusta hacer piruetas al lado tuyo, mostrarse en definitiva molestar, para esos no hace falta tener una moto, es verdad que los vehìculos de alquiler ninguno tiene chapa patente, ni los cuatris de la policìa, la playa es pùblica, y salvo donde no està permitido en zonas balnearias circular en lo demàs es res publicae cosa publica, camino de sirga etc etc, eso no dà derecho atropellar a nadie, no se como es la playa en esa zona pero quizàs no difiera del resto de la costa, pero si estuvieras al norte de pinamar es imposible que descanses al sol, es un mundo de todo aparato de tierra, aire o agua que circula, por eso trato de ir en otra època, o a lugares mas alejados, no odies a las màquinas, sin duda que si tuvieras una, estarìas en lugares tranquilos como los que busco yo que tambièn tengo hijos pequeños, te amplìa la geografìa y alejarìas del conflicto, de eso se trata, sobre el chico con sindrome de down tendràs tus razones que no comparto, un cuatri es un arma pero pensà tambièn que cualquier oficial pùblico de seguridad en este paìs tiene una en la mano y no para defenderte, si si es un comentario general el de las fuerzas de seguridad, como el de los caballos etc etc. hay de todo en las viñas del señor.

  2. Pues eso sucede en Argentina, si entras con , no un cuatriciclo, con una patineta andando a las playas uruguayas, brotan de los arbustos, de la arena, jeeps, helicópteros, y toda la caballería montada de la Prefectura Naval a perseguirte por usar un vehículo sobre la arena.
    Ello está expresamente prohibido en toda la costa de oro.
    Me parece una excelente disposición

  3. Estoy deacuerdo con la peligrocidad de andar entre los bañistas en cualquier vehiculo, pero lamentablemente con un cuatriciclo no se debe andar por la via publica. Osea el unico lugar permitido es en la arena.
    Tenemos que poner atencion en lo que nos quejamos, hay gente que lo unico que hace es no gustarles lo que hacen los demas. Cualquiera que circula con su auto por las calles de las zonas banearias le molestan los peatones imprudentes que cruzan por cualquier lado caminan por ellas sin mirar como si fueran dueños de la calle, con la diferencia que el que va a salir lastimado es el peaton y el dolor de cabeza por la demanda lo va a tener el usuario del vehiculo.
    LOS PIQUETEROS CORTAN LA CALLE, Y NO SE PUEDE CIRCULAR AL PAPITO SE LE OCURRE IR A LA PLAYA EN EL CULO DEL MUNDO Y ????

  4. Hernán: No me queda claro el sentido de tu comentario. Parece que fuera en contra de los que no quieren correr el riesgo de ser atropellados por un cuatriciclo, moto, caballo, o lo que sea.
    Cuando te referís a que los cuatriciclos no deben andar (circular) por la vía pública, supongo que suponés que en la playa, una plaza o un parque sí.
    ¿estuviste leyendo la ley 24449 (Ley de tránsito) y el Decreto Reglamentario 779/95?
    ¡Felicitaciones por tu tesón! La Ley de Tránsito que tengo en mi oficina tiene 550 hojas en tipografía 8 o menor.
    En verdad, yo pensaba que sólo podían circular por propiedades privadas…
    Otra de las cosas que no me quedan clara, es la de los piqueteros… espero que nunca te haya atropellado ninguno.
    Tampoco entendí lo de la playa en el culo del mundo… Porque si te referís a San Clemente, para ser del fin del mundo, tendrías que vivir en la Antártida o Alaska…
    Bueno, no importa, creo que seguir con la cuestión, es darle demasiada importancia tu comentario.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *