Seguridad laboral?… ¡JO, JO, JO!

Hoy es 24 de diciembre, cuando en muchas partes del mundo se espera ver por los techos a Papá Noel, Santa Claus, o como quiera que lo llamen, aquí, en Avellaneda podemos ver algo así como los tres reyes magos.




En la esquina de la Avenida Mitre y Cnel. Suárez, tres intrépidos soldadores están montando un nuevo cartel publicitario.

Cómo hacen para no caerse, no sé; lo que sí sé, es que trabajar en la altura, haciendo equilibrio en dos vigas sin amarrar el arnés a ningún punto seguro, es una clara invitación al desastre o a la lección Nº1 de cómo volar sin alas.

Muchachos: ojalá no me hagan decir “yo se lo avisé”. Es probable que ustedes tengan familia que espera por ustedes. No sea cosa que caigan de improviso.




soldadores-acrobatas

Día de la Independencia

El 9 de julio de 1816, Argentina declara su Independencia.




El texto aprobado por todos los integrantes del Congreso de Tucumán es el siguiente:

Nos los representantes de las Provincias Unidas en Sud América, reunidos en congreso general, invocando al Eterno que preside el universo, en nombre y por la autoridad de los pueblos que representamos, protextando al Cielo, a las naciones y hombres todos del globo la justicia que regla nuestros votos: declaramos solemnemente a la faz de la tierra, que es voluntad unánime e indubitable de estas Provincias romper los violentos vínculos que los ligaban a los reyes de España, recuperar los derechos de que fueron despojados, e investirse del alto carácter de una nación libre e independiente del rey Fernando séptimo, sus sucesores y metrópoli. Quedan en consecuencia de hecho y de derecho con amplio y pleno poder para darse las formas que exija la justicia, e impere el cúmulo de sus actuales circunstancias. Todas y cada una de ellas así lo publican, declaran y ratifican comprometiéndose por nuestro medio al cumplimiento y sostén de esta su voluntad bajo el seguro y garantía de sus vidas haberes y fama. Comuníquese a quienes corresponda para su publicación. Y en obsequio del respeto que se debe a las naciones, detállense en un manifiesto los gravísimos fundamentos impulsivos de esta solemne declaración. Dada en la sala de sesiones, firmada de nuestra mano, sellada con el sello del Congreso y refrendada por nuestros diputados secretarios.







De ahí en más, algunas veces fuimos más o menos independientes. Muchas veces no lo fuimos.

Me vinieron ganas de hacer referencia a nuestro día patrio cuando vi que Google de Argentina hacía su homenaje usando la imagen de La Casa de Tucumán.

Día de la Independencia de Argentina

¿No era el auto el lugar más seguro?

Todos escuchamos infinidad de veces que en una tormenta eléctrica, lo más seguro es estar muy lejos.




Si no podemos cumplir con esa norma, lo segundo más seguro es quedarnos dentro de un automóvil.

Hasta ahora, hubiera apoyado esos dichos, que hasta la wikipedia avala, cuando dice:

Dentro de un vehículo deben tomarse las siguientes precauciones:

* Cerrar todas las puertas y ventanas.
* No tocar partes metálicas del vehículo.
* Por ningún motivo abandonar el vehículo.

En caso de que el individuo sea sorprendido por la tormenta eléctrica mientras se encuentra al aire libre, se recomienda lo siguiente:

* En caso de haber un edificio o vehículo muy cerca, intentar llegar a él.

Pues bien, piensen bien cuando vean una tormenta eléctrica la próxima vez. Si están en un auto, vean si pueden huir lejos o meterse en una cochera en el nivel -10.




Si no confían en mí, pues entonces vean el video. Está en inglés, pero no importa, van a entender perfectamente de qué se trata.

¿Quién sería responsable?

Imaginen una playa muy ancha: unos 200 metros.

Traten de visualizarse en ella.

Visualicen a su familia, hijos incluídos – aunque no los tengan -.

Ahora, algunos tiéndanse a disfrutar del sol.

Otros, salgan a caminar cerca del agua.

Por favor, que algunos de los caminantes lo hagan por la zona de las dunas.

Pónganse otros a jugar a las paletas.

Algunos al tejo.

Unos pocos al frisbee.

Es el momento en que ud. puede relajarse completamente; cerrar los ojos y disfrutar del descanso y de la ausencia de preocupaciones…

… algo anda mal… Sigue leyendo