No es ningún Santo

Ayer, en el programa OTRO TEMA, el periodista Santo Biasatti entrevistó al subsecretario bonaerense de Ingresos Públicos, Santiago Montoya.

La idea era la de poner a Montoya frente a una buena cantidad de personas para que preguntaran y transmitieran a través de sus preguntas y sus frases qué era lo que sentía la gente con respecto al secuestro de vehículos caros que tenían deudas con Rentas de la provincia.

Había (creo) tres tribunas, en la que se notaba claramente que una de ellas estaba compuesta por damnificados (o futuros damnificados).

Quiero aclarar que algunas personas tuvieron que soportar que agentes de Rentas le secuestraran el vehículo, y luego recurrir a la justicia para conseguir que se los devuelvan.

El primer caso era una 4×4 Mercedes Benz, que fue restituida a su dueño por una jueza, y que luego por un pedido de anulación del amparo, otro juez emitió una orden de secuestro por la deuda que el vehículo tenía (2 años sin pagar impuestos).




El segundo caso, correspondía a un BMW 320 D que llevaba 3 años sin pagar, y que llevó al dueño del automóvil a encerrarse en su vehículo para que no pudieran llevárselo.

Por supuesto, toda la prensa se hizo presente frente al Country en el que vivía el damnificado y al que no pudo ingresar para ponerse a salvo del operativo.

Este ciudadano explicó que a él, Rentas no le quería cobrar. Que no iba a levantarse a las 4 de la mañana para hacer la fila para pagar. Tenía miedo por la inseguridad reinante en el país (¿?).

Él era una víctima. No un evasor. (8-()

Volviendo al programa de Biasatti: La mayoría de las personas que allí se encontraban, estaban a favor de Montoya. Si todo el mundo paga sus impuestos, ¿por qué los grandes contribuyentes tienen el privilegio de ser grandes deudores (evasores)?

El grupo de los deudores, cuando les tocaba el turno de hablar y preguntar, trataban a todas luces de desvirtuar el tema de la deuda que tenían, de desviar el centro de la cuestión y de victimizarse.

Una señora, muy fina ella, de apellido Whitehead dijo que lo que se conseguía con esta política de perseguir a los grandes evasores, era la de generar odio de clases…

La respuesta del funcionario fue más o menos así:

Hay unos veinte mil (20.000) grandes evasores en la Provincia de Buenos Aires. Tienen veinticuatro mil (24.000) propiedades y veinticinco mil (25.000) automotores. La deuda que mantienen con el Estado Provincial es de unos once mil (11.000) millones de pesos en juicios que llevan años en la justicia, más unos cuantos miles más (alrededor de cuatro o cinco mil millones).

Para que los que no son argentinos entiendan, son más de cinco mil (5.000) millones de dólares.

Que ese dinero, es dinero que el gobierno no puede destinar a la salud, ni a la educación, ni a nada.




No había réplica posible. Los grandes evasores estaban privando a los que menos tienen (y los que nada tienen) de lo más básico para su subsistencia, salud y educación.

El periodista Santo Biasatti cierra el programa con una frase (no sic): Lo que pasa es que muchos están cansados de pagar sus impuestos, y que ese dinero se lo queden los funcionarios para comprarse casas nuevas, autos y enriquecerse. Se lo dice un deudor”.

¡Qué hijo de mil *****!

¿Cuándo decidió dejar de pagar impuestos?

Recuerdo que este periodista tenía en su noticiero un segmento en el que se lo veía entre la gente, escuchando sus quejas por la falta de servicios de lo que fuera, salud, seguridad, obras públicas, etc.

Recuerdo que en la promo decían que Santo está con la gente.

¿¡Cuál!?

Con los evasores que generaban la falta de dinero para las obras indispensables.

Claro que no toda la culpa la tienen los evasores, los funcionarios en muchos casos (¿todos quizás?) se han enriquecido, han utilizado de manera equivocada fondos, han olvidado ciertas prioridades, y muchos etcéteras.

Pero por favor, déjense de mostrarse como víctimas.

No son lo peor de la sociedad, peores son los que torturan. En este país, todavía hay gente que muere de hambre. Alguien cree verdaderamente que los únicos responsables son quienes ocupan los cargos en el gobierno?

3 pensamientos en “No es ningún Santo

  1. ¿Un periodista no debe ser un comunicador y por lo tanto informar?
    ¿Lo que hizo “Santo” no es apología del delito e incitación al público a que como él evada sus responsabilidades?
    Si bien coincido en que los funcionarios muchas veces no cumplen con su deber, no es justificativo para que todos incurran en falta.
    Y si este “Señor” no paga sus impuestos, cómo puede reclamar salud, justicia y seguridad para él y su gente?

  2. Coincido con el post y el comentario anterior porque también es cierto que muchos evaden responsabilidades, pero eso no es motivo de pregonarlo como casi un mérito, sino todo lo contrario. Aparte un señor tan moral que recuerdo le avergonzaba la conducta de su madre saliendo en reportajes en la tele, en fin, el único santo es Simón Templar besis 🙂

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *