Hablemos claro

Diferentes culturas, diferentes frases.

El siguiente caso es verídico, me consta.

Sala de ginecología del Hospital Rivadavia.

Jovencita internada. No recuerdo si por un fibroma descubierto en radiología o una tomografía.

Ingresa el médico, también joven.

-¡Hola! ¿cómo estás?

-Bien.

-¿Cómo te llamás?

-María (no tengo datos firmes del nombre).

-Bueno, te voy a revisar… ¿has tenido relaciones?

-Sí, muchas.

(A los médicos les encanta la sinceridad).

– Bueno, a ver…

(Comienza la exploración manual).

-¡¡¡Ayyyy!!! ¡Me duele!

-Bueno, está bien…

(Reanuda la tarea interrumpida).

¡¡¡Ayyy!!!

-No puede ser que te duela..

-Sí, mucho.

-A ver… (echa un vistazo).

-¡Pero sos virgen!

-Sí

-Pero me dijiste que habías tenido relaciones…

-Sí, en Paraguay; tengo muchos amigos.

-…

Este médico como embajador en Paraguay sería capaz de comenzar otra guerra.

Mil perdones a los paraguayos por la guerra anterior.

2 pensamientos en “Hablemos claro

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