Los jueces son seres superiores

Hoy es 22/04/04. Se está debatiendo si los jueces deben pagar impuesto a las ganancias como todos los habitantes de este país, o siguen siendo personas “no iguales ante la ley” como caprichosamente quiere imponerles nuestra Constitución Nacional.

Yo no soy abogado, desconozco qué leyes y/o artículos de la Constitución están citando los JUECES – desde ahora los voy a citar con mayúsculas para denotar su superior importancia – cuando argumentan que ellos no deben pagar como cualquier hijo de vecino.




Aparentemente, ellos aducen que el hecho de incluirlos en el referido impuesto a las ganancias, atentaría contra la independencia de la Justicia.

Sin ánimo de ofender a nadie, voy a dar mi opinión absoluta y completamente personal, basada en lo que siento cuando siento que esgrimen ese tipo de argumentos:

Me parece una hijoputez.

Y la actitud de defender sus privilegios amenazando con la espada de la señora de la venda, me parece la soberbia del “poderoso” autoritario.

No voy a tirar la escupidera:

No estoy diciendo que los JUECES sean hijos de puta ni soberbios ni poderosos ni autoritarios.

Tampoco estoy diciendo lo contrario.

Simplemente digo – por si aparece alguien que se siente “tocado” -, es que la sensación que da, es ésa.

Si viera a dos jueces agarrándose a las trompadas, podría decir que me parece lamentable, triste, espantoso, etc.

De ninguna manera digo que estos señores sean lamentables o tristes o espantosos.

Esta aclaración va para todos aquellos que estando “entrenados” como “interpretadores” de lo que las leyes quieren decir y que andan por la vida tratando de encontrar ofensas o agresiones por ahí, y que en definitiva lo que hacen es el papel de “picapleitos”.




Lamentable especie – si la hay – la de estos personajes que ante cualquier contingencia apelan a: “la ley lo – o no – lo permite”; o la frase “¿usted sabe de leyes?”, mirándote desde arriba, aunque se encuentren tirados en el piso.

Pero ya me estoy yendo de tema. Espero que de una vez por todas se termine con esto de que haya personas que tengan privilegios, o fueros que lo alejan de la realidad y de la gente, cuando son gente como cualquier otro, porque como decía mi abuela: “comen y cagan como cualquiera”.

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