La guerra de los clones

Lo que hace unos años era tema para una película de ciencia ficción, es hoy el prototipo de una película de terror.

El Senado de Australia ha aprobado la creación de clones humanos.

No hay que empezar a asustarse. Tamopco a ilusionarse, no quiere decir que nos van a invadir con ejércitos de gladiadores clones de Russell Crowe (neozelandés) ni de películas con miles de mujeres extra clonadas de Nicole Kidman (hawaiana, australiana por adopción… me encantaría adoptarla 😉 ).

Se usarán embriones que no llegarán a término. Los eliminarán a los 14 días.

… La razón por la cual se fijó en 14 días el período durante el cual podrá ser utilizado el embrión se apoya en la diferenciación que algunos científicos y expertos en bioética hacen entre pre-embrión y embrión. Apoyados en argumentos biológicos, los defensores de esa distinción argumentan que desde la fecundación hasta el día catorce, el huevo fecundado es un pre-embrión y que, recién cuando termina de implantarse en el útero, comienza la verdadera diferenciación embrionaria, que tras ocho semanas y media da lugar a la formación completa de un embrión, el que luego se convierte en feto. Desde este punto de vista, el pre-embrión no sería aún una persona y no requeriría ser tratado como tal, mientras que el embrión equivaldría a una persona potencial. Para otros, el inicio de la vida del individuo comienza cuando el esperma fecunda el óvulo…

DiarioC

Estos embriones o pre-embriones, como prefieran llamarlos, serán usados para obtener células madre.

Se pone una gran expectativa en el hecho de que puedan ser condicionadas a desarrollarse para crear células del tipo que se desee, para tratamientos de páncreas, médula, etc.

El debate que imagino que será eterno es: ¿son seres humanos antes de las dos semanas de vida?

Independientemente del resultado (si es que alguna vez se obtiene alguno) de este debate, en Australia ya pueden comenzar con los estudios – ¿experimentos? – que permitan curar a muchas personas que actualmente padecen enfermedades terminales.

Los avances de la ciencia (para algunos será retroceso) nos permiten imaginar un futuro donde la vida se extienda más allá de lo imaginable, cuando consigamos que nuestras células puedan seguir creciendo y multiplicándose más allá de lo que actualmente está establecido genéticamente.

Por el momento no hay que pensar que harán humanos con branquias para que puedan vivir bajo el agua, o alas para trabajos en la altura. En la ley, prohibieron expresamente que se utilicen animales para hibridar con seres humanos. El senador Julian McGauran se encargó de advertir que éso era lo que podría seguir en materia de estudio, convirtiendo a Australia en La isla del Dr. Moreau.

Quienes tengan expectativas de curación, deberán pensar que recién se está comenzando con los estudios; que pasará – creo – bastante tiempo antes de obtener buenos resultados. Además piensen que en un principio, probablemente sea demasiado costoso el tratamiento.

Será para las generaciones futuras.

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