¡Pobre!…

Una carta enviada a la sección Correo de Lectores del diario Clarín movilizó a una gran cantidad de gente.




Era el pedido de una chica que por ser pobre no podía continuar con sus estudios, y gracias a esa carta, consiguió que la apadrinen y terminar con su carrera.

No me extrañaría que aparezca la tan mentada “viveza criolla” y el diario se vea inundado con un aluvión de cartas de gente que utilice ese medio como último recurso para lograr sus anhelos.




Algunos ejemplos de futuros títulos de notas:

Un pobre joven es virgen y quiere acabar con ésto.

Alumna con un pobre rendimiento escolar necesita un 12 con 50 para eximirse en física.

Equipo de fútbol con un pobre rendimiento físico necesita árbitro que le permita ganar algún partido.

La lista puede terminar siendo larguísima. Si querés alcanzar alguna meta, alcanza con pobrar probar con este método.

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