¿No será demasiado?

La iglesia siempre trató de corregir rumbos.

A veces, orientar; otras condenar (aunque no siempre condenaron cosas verdaderamente condenables, pero no quiero hablar de política); han prohibido…

Siempre han interpretado el mensaje Divino.

Casi podría decirse que Dios le habla al papa…




¡Pero que el ¿santo? padre le ordene al Supremo que cierre una de sus dependencias, me parece demasiado!

Desde pequeño he escuchado que existe el Cielo, el Purgatorio, el Infierno, y en algunas oportunidades, el Limbo.

Siempre supe que era Dios el que daba las órdenes.

Pero ahora, Ratzinger, que desde que es papa usa el nombre de combate Benedicto XVI, ¡VA A CLAUSURAR EL LIMBO!

Las almas de los bebés muertos sin haber sido bautizadas, serán debidamente desalojadas y – éso espero – reubicadas en algún tipo de orfanato celestial. No sea cosa que anden dando vueltas por ahí, y por ser tan inocentes sean capaces de entrar en el Infierno.

Andá a pedirle a Lucifer que te los devuelva. ¡Ni loco los va a largar! ¡Pelito pa´ la vieja! va a cantar.

Esto que estoy diciendo, es MUY SERIO. No sólo por la seriedad del caso, sino porque yo lo estoy diciendo EN SERIO.




¿Que no me creen?

Vean que no les miento.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *