En busca de la felicidad

Netbooks, Notebooks, Smartphones, Tablets, consolas de juego, plasmas, equipos reproductores de mp3 y mp4, DVDs…

Eso para llevar encima.

Muchos de esos elementos, más alguna PC, videocable HD, home theatres, para tener en casa.

Por supuesto, una casa con aire acondicionado, calefacción, alfombras…

Una gran parte de lo que necesitamos para ser felices y que nuestros hijos crezcan jugando y entreteniéndose.

Es maravilloso ver que nuestros chicos se divierten en algunos momentos del día usando algunos de los equipos que mencioné más arriba.

Pero….. siempre hay un pero.

Un día cualquiera aparece un documentalista como Devin Graham, que se dedica a filmar documentales en África y cuelga de la red un video como “Children of Africa” y nos da una tremenda bofetada. ¡Qué digo una bofetada… Una tremenda patada en la zona del cerebro que olvidamos a usar porque así nos modelaron! y todo lo que veíamos tan maravilloso en el mundo que les armamos a nuestros hijos, se derrumba como un castillo de naipes.

Les dejo el video, pero antes les aviso que van a ver muchos chicos y chicas que andan descalzos o con calzado muy pobre; chicos que tienen que jugar, vivir y estudiar en lugares que no tienen pisos alfombrados; criaturas que no tienen consolas ni juguetes a control remoto; que no pueden criar mascotas exóticas o de raza; chicos, en definitiva, que no vemos nunca por mucho que caminemos por nuestro barrio.

La FELICIDAD, escrita así, en negrita, cursiva y mayúsculas no está donde la estamos buscando.

Por favor, verlo a pantalla completa y con sonido.

La música es de Stephen J. Anderson y las voces de Jennifer Rasmussen, Shaun Barrowes y Rabecca Lord.

Más información sobre Devin Graham:
https://plus.google.com/112592018743840342534/posts
http://www.imdb.com/name/nm2452582/

Más información sobre Stephen J. Anderson:
http://www.stephenjanderson.com/
http://www.facebook.com/pages/Stephen-J-Anderson-Composer/121942331239569

Mejor no saber dónde está el piloto

En el año 1980 se estrena el film Airplane!, que en los países de habla hispana se presenta como ¿Y dónde está el piloto?

Una disparatada comedia que en gran parte transcurre a bordo de un avión en vuelo, en donde se generan situaciones absolutamente ridículas.

Todos los que disfrutamos de esa película, sabemos que podemos tomar un avión confiando en que el personal de abordo es absolutamente normal…

Pero imagínenese por un momento que la cosa no es tan así.

¿Cómo se sentirían si vieran algo que les hiciera sentir como en esa comedia escrita por Jim Abrahams y David Zucker?

Les doy una ayudita:


Click en la foto la amplía.

Más de uno quedaría al borde del infarto.

Es como para reirse un rato, pero imagino a ninguno de nosotros nos hubiera causado gracia estar ahí en ese momento.

Para los que creen que algo así es raro que pase, piensen que podría haber sido de otra manera:


Click en la foto la amplía.
Si quieren ver la fuente, es Página 12, y el enlace éste.

¿Qué fue lo que fotografié?

Hace unos minutos, alrededor de las 19:45 estaba con mi cámara tratando de hacer algunas tomas “artísticas”, probando ángulos para fotografiar gente caminando frente a una pared llena de graffittis y tratando de ver qué ángulo era el más conveniente para que no aparecieran sus rostros, cuando luego de dos tomas -que tuve que retocar porque aún no había podido encontrar el lugar justo-, levanté la vista -estoy parado mirando al sudeste- y vi algo oscuro que volaba, y que no me parecía el helicóptero pequeñito de color negro que había pasado unos instantes antes, por lo que decidí usar mi cámara para ver qué era.

Es una cámara pocket, Canon Power Shot A650 is con 6x de zoom y utilizando el zoom electrónico, llega a 24x.

Aquí les dejo la secuencia de 4 fotos que le saqué al objeto con sus respectivas ampliaciones.

Primera foto:

Ampliación a tamaño real de la imagen

Segunda foto:

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Tercera foto:

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Cuarta foto:

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Aquí puede verse el cartel publicitario completo, que aparece parcialmente en la foto anterior para que tengan una idea de los tamaños.

Y usando Google Maps, mi ubicación al momento de sacar las fotos, el cartel publicitario y la distacia entre ambos.

La ubicación exacta en:
Google Maps.

Puedo suponer que era un globo, que vaya a saber uno por qué se veía así, pero no sé… si alguien con información y formación -si es posible- fotográfica pudiera darme una mano, lo agradecería.

No creo en seres invisibles, todo luz o espiritus iluminadores. Los fenómenos físicos deben tener explicaciones físicas.

Las creencias sin fundamento son sólo éso: creencias.

Moteros en Margarita

En Argentina les decimos motoqueros, pero independientemente del nombre, siempre nos referimos a las mismas personas: gente que ama la libertad que ofrece una moto.

Con calor, frío, lluvia, siempre disfrutan de salir a recorrer caminos.

Dan la impresión de ser duros, pero basta con que nos interesemos en sus motos o sus equipos, para encontrarnos con gente que orgullosamente habla contándonos lo que queramos saber.

Son solidarios, no son alocados, por eso es que son tantos y no estamos leyendo a menudo noticias de accidentes en moto en las rutas.

Estas son algunas motos y moteros en el encuentro anual en la Isla de Margarita, en Venezuela.

Algunas motos:

Moto: BMW K 1200 LT. (Click en la foto la amplia)

Moto: Honda Gold Wing. (Click en la foto la amplia)

Moto: Honda Gold Wing – Detalle del tablero. (Click en la foto la amplia)

Moto: Honda Shadow. (Click en la foto la amplia)

Moto: Honda Valkirie. (Click en la foto la amplia)
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Internet es de todos

Y es de todos, con sus cosas buenas y sus cosas malas.

Para algo tenemos libre albedrío.

Según avisa la organización Avaaz, “el Congreso norteamericano está debatiendo una ley que le daría a EE.UU poder para censurar Internet a nivel mundial, ¡creando una lista negra que podría incluir a YouTube, WikiLeaks, e incluso a grupos como Avaaz!”

Ya es más que conocido el poder que tiene internet para comunicar a la gente, casi instantáneamente, ideas, imágenes y noticias.

También es sabido que la “comunidad global” también responde inmediatamente para tratar de evitar que se cometan injusticias, atrocidades y otras desgracias provocadas por diferentes grupos de poder en diferentes partes del mundo.

Antes se podía ocultar una noticia, simplemente prohibiendo el acceso a periodistas con cámaras. Hoy mucha gente que no tiene cámaras en sus teléfonos, tiene una pocket y puede registrar lo que está pasando y compartirlo con todo el planeta.

Ya no se puede esconder la verdad.

Ya no se puede controlar la difusión de las cosas que pasan.

Y eso representa un peligro para los planes de quienes ostentando poder, no quieren perderlo para poder seguir haciendo lo que quieran sin importar sus consecuencias.

Los invito a firmar el petitorio.

Internet no puede ni debe ser regulada por ningún país, institución o grupo.

Skaters en la A.F.I.P.

Hay un grupo de chicos, fanáticos del skate que los fines de semana -por lo menos los he visto un par de veces- aprovechan la bajada de la calle Hipólito Yrigoyen entre la calle Balcarce y la avenida Paseo Colón para perfeccionar su estilo.

Utilizando el desnivel de la vereda alta del edificio de la A.F.I.P. (Administración Federal de Ingresos Públicos), se lanzan a toda velocidad para saltar por sobre lo que vendría a ser el pasamanos de la escalera que tiene unos 9 o 10 escalones y tratan primero: de caer más o menos dignamente sin romperse nada y segundo: caer sobre el skate, mantener el equilibrio y terminar frenando al final de la vereda.

Les aseguro que ver lo que hacen, ver cómo salen “volando” y cómo la patineta opta por tomar su propia trayectoria realizando giros aleatorios, son más que evidentes de lo difícil que es terminar con éxito el salto.

Ayer, sábado me tomé el atrevimiento de acercarme para “robarles” algunas fotos que imaginé que podían ser interesantes, ya que quedan las figuras a contraluz y en el aire y no sólo quedé conforme con las fotos que salieron, sino que además, pude sentir las ganas que le ponen a su entrenamiento de manera que me hizo sentir un poco de envidia por ellos, que pueden pararse en una tablita con rueditas sin caerse y además hacer piruetas.

Lamentablemente, cuando decidí hacer la última foto, dejé al skater no del todo en cuadro y no pude documentar que la patineta estaba exactamente donde debía: debajo de sus pies, en línea con ellos y que le permitió segir rodando (a ambos, uno arriba del otro y en el orden justo, o sea el skate debajo y el skater arriba) hasta las vallas, en las que viró para detenerse en lo que fue -creo- “el salto del día”.

Para los detractores, que siempre los hay, debo aclarar que no interfieren con el tránsito peatonal, porque es una calle en la que hay muy poco los fines de semana y jamás se deslizan si hay una persona cerca de la zona en el que van a caer o que esté yendo para allí. Para eso se organizan para poner “vigías” que avisen cuándo pueden saltar sin molestar a nadie.

Tienen muy buena onda y creo que los desilusioné con las fotos, porque al aparecer ellos tan oscuros y en primeros planos, no son fácilmente identificables no muestran todo el trabajo ni pueden servir para buscar errores en el salto.

Lo siento chicos, lo hice por amor al arte de la fotografía, no del skate.

Les dejo las fotos, pero además les recomiendo que si están paseando por las proximidades de Casa Rosada, dediquen unos minutos a la tarde para ver lo que hacen. Creo que vale la pena.


Click en la foto la amplía.


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Historia en tándem – Historia hilarante

Muchas veces recibimos mails de amigos y conocidos que adjuntan PPSs, videos, textos y fotos que consideran divertidos, inspiracionales o lo que sea.

Muchas veces también, van a parar al olvido o son eliminados.

De tanto en tanto nos llegan cosas que nos gustan de verdad. Lamentablemente no sé de dónde vino el texto que les dejo a continuación, lo único que puedo asegurarles es que para la mayoría va a ser divertido.

Recordáis el libro “Los hombres son de Marte, las mujeres de Venus”?
Un profesor de lengua inglesa que trabaja en una universidad americana nos ofrece este excelente ejemplo. “Hoy vamos a experimentar con una nueva forma llamada “historia en tándem”.

El proceso es simple. Cada persona se emparejará con la persona que se sienta a su lado. Uno de ellos escribirá entonces el primer párrafo de una historia corta. Su compañero leerá ese primer párrafo y añadirá un segundo párrafo a la historia. Después, la primera persona añadirá el tercer párrafo y así sucesivamente. Recordad releer lo que se ha escrito cada vez para mantener la coherencia de la historia. Está absolutamente prohibido hablar; la única comunicación entre ambos miembros de la pareja la constituye lo que hay escrito en el papel.
La historia termina cuando ambos estén de acuerdo en que lo ha hecho.”

Esto que sigue lo presentaron dos de mis alumnos de lengua: Rebecca y Gary (no voy a poner sus apellidos).

HISTORIA:

(primer párrafo, por Rebecca)
Al principio, Laurie no podía decidir qué tipo de té quería.
La camomila, que solía ser su favorita para las perezosas tardes en casa, ahora le recordaba demasiado a Carl, quien una vez, en tiempos mejores, dijo que le gustaba la camomila. Pero necesitaba mantener a Carl fuera de su mente a toda costa. Su posesividad era sofocante y, si pensaba demasiado en él, volvía a tener ataques de asma. Así que la camomila quedaba descartada.

(segundo párrafo, por Gary)
Mientras tanto, el sargento Carl Harris, jefe del escuadrón de ataque en órbita sobre Skylon 4, tenía cosas más importantes en que pensar que las neuras de una cabeza hueca asmática con la que había pasado una sudorosa noche hacía más de un año.
“Sargento Harris a Geoestación 17″, dijo en su comunicador transgaláctico. “Órbita polar establecida. Por el momento, sin signos de resistencia…” Pero antes de que pudiera cortar, un rayo de partículas azulado surgió de la nada, haciendo un agujero en la bodega de su nave. La sacudida causada por el impacto le proyectó a través de la cabina.

(Rebecca)
Se golpeó en la cabeza y murió casi instantáneamente, no sin antes sentir un último remordimiento por haber tratado tan mal a la única mujer que había sentido algo por él. Poco más tarde, la Tierra cesó sus fútiles hostilidades contra los pacíficos granjeros de Skylon 4.
“El Congreso ha aprobado una ley para abolir permanentemente la guerra y los viajes espaciales”, leyó Laurie una mañana en el periódico.
La noticia la estimuló y aburrió a un tiempo. Miró por la ventana, soñando con su juventud, cuando los días pasaban lentos y despreocupados, sin periódicos que leer, ni televisión que la distrajera de esa sensación de asombro inocente ante todas las maravillas que descubría a su alrededor. “¿Por qué hemos de perder nuestra inocencia para convertirnos en mujeres?”, se preguntó melancólicamente.

(Gary)
No sospechaba que le quedaban menos de 10 segundos de vida. A miles de kilómetros sobre la ciudad, la nave nodriza Anu’udriana lanzó el primero de sus misiles de fusión de litio. Los estúpidos pacifistas que hicieron que el Congreso aprobara el Tratado Unilateral de Desarme Aeroespacial habían convertido la Tierra en un blanco indefenso para los imperios hostiles alienígenas que habían determinado destruir la raza humana. Dos horas después de la aprobación del tratado, las naves Anu’udrianas se dirigían a la Tierra con suficiente armamento para pulverizar el planeta entero. Sin nadie que les detuviera, iniciaron de inmediato su diabólico plan. El misil de fusión de litio entró en la atmósfera sin oposición. El Presidente, en su cuartel general secreto submarino junto a la costa de Guam, sintió la tremenda explosión que desintegró a la pobre tonta de Laurie, junto con otros 85 millones de americanos. El Presidente dio un puñetazo en la mesa de conferencias. “¡No podemos consentir esto! ¡Voy a vetar el tratado! ¡Vamos a borrarlos de nuestro cielo!”

(Rebecca)
Esto es absurdo. Me niego a continuar este simulacro de literatura. Mi compañero de escritura es un adolescente semi-analfabeto, violento chauvinista.

(Gary)
¿Ah, sí? Pues tú eres una neurótica aburrida y ególatra, cuyos intentos de escritura son el equivalente literario del Valium.
“¡Oh! ¿Me tomaré un té de camomila? ¿O debería tomarme algún otro PUTO TÉ?
Oh, no, sólo soy una descerebrada que ha leído demasiadas novelas de Danielle Steele.”

(Rebecca)
Gilipollas.

(Gary)
Zorra.

(Rebecca)
¡CABRÓN!

(Gary)
Guarra.

(Rebecca)
¡QUE TE DEN POR EL CULO, NEANDERTHAL!

(Gary)
Anda y tómate un té, puta.

(Profesor)
10. Me ha encantado.

Las Liebres vs. La Picaza

María Ernestina nos invitó a Tere y a mí a ver la final de un torneo de polo en el que jugaba uno de sus hijos: Guillermo Villanueva del equipo Las Liebres en la cancha Nº 2 de Palermo contra La Picaza.


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Nunca había ido a ver un partido a la cancha. Algunas veces sí vi por la TV, cosa que no es frecuente que encuentre en los canales de deporte.

Nada es igual a verlo cómodamente desde el sillón de tu casa.

Nunca vas a darte cabal cuenta del tamaño de la cancha y de lo lejos que quedan los jugadores si no tenés oportunidad de estar pisando el césped. Basta con pensar que una cancha reglamentaria tiene 275 mts. de largo por 146 mts de ancho.

De todas maneras, sin importar las distancias, es un espectáculo fantástico.

Ver de qué manera 9 personas (incluyo al referí) manejan a sus petisos para que éstos hagan lo que el jinete quiera, impresiona. Cambios de velocidad, de dirección, frenadas… lo hacen ver tan fácil. En la tele no se aprecia de la misma manera.

Aunque no sólo jinetear es lo extraordinario.

Con una caña larga, que al final tiene una cabeza tipo martillo, redonda y de escaso diámetro, hacen gala de pegarle a la carrera a la bocha y de enviarla hacia donde ellos quieren.


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Si alguna vez tienen oportunidad de presenciar un partido, no lo piensen dos veces. Vayan.

Les muestro algunas (más de las que imaginaba en un principio) de las fotos que saqué:

El referí preparándose para entrar a la cancha.


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Así se inicia y reinicia el juego.


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Las Liebres organizando la siguiente jugada.


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Así se pelea la bocha junto a las tablas.


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