Hace 30 años…

… nacía un dispositivo que para los más jóvenes es algo habitual.

Mis hijos, de 18 y 22 desde su más tierna infancia lo conocieron y usaron.

Estoy hablando del mouse de la computadora, o ratón del ordenador, según el país de origen del que lo mencione.

En un principio, sus inventores, Douglas Engelbart y William English lo llamaron con un nombre poco comercial (quizás porque en ese momento no lo era): Indicador de Posición de X-Y para un Dispositivo de Pantalla (X-Y position indicator for a display system, su nombre en inglés).

Apple compró la patente en 1979 y no sólo le cambió la forma para hacerlo más cómodo de usar, sino el nombre, que no sólo era más comercial, sino que además lo relacionaba con el animalito al que le vieron un parecido.

Ha pasado mucho desde aquel primer maus -como lo pronunciamos en Argentina- hasta los actuales.

Pasando por las bolitas que juntaban pelusa y terminaban inutilizándolo hasta los ópticos de resoluciones increíblemente altas, con o sin cable, comunes o ergonómicos, la evolución fue constante.

No voy a ponerles ninguna foto de un mouse actual, porque mal que mal, todos hemos visto una enorme cantidad de modelos diferentes.

Pero sí las fotos del primero:

¡Hace 30 años que uso el mouse!

¡Y anteriormente usaba sólo teclado!

¡No puedo creer lo viejo que soy!

Las fotos las encontré en Gizmodo.

María Elena Walsh

Estaba triste por una amiga, que hasta que se murió no supe que lo era.

Hasta que se fue no supe que la quería mucho… y desde hacía mucho.

Estaba mirando por la ventana, la ciudad estaba gris, con el cielo nublado y el agua mojando las veredas.

De pronto, un pájaro se posó en los cables de la luz que tengo enfrente.

No hacía otra cosa que mirarme.

De pronto se puso a cantar, siempre con la mirada fija en mí.

¡Reconocí la música!

A partir de ese momento, supe cuál era la letra de lo que estaba cantando.

No era un pájaro, era una pájara.

Llevaba tanto tiempo sin verla ni oirla, muchos años, que no la había reconocido.

Era la pájara pinta.

En voz muy bajita canté con ella.

Cuando terminamos, me sonrió -no sabía que los pájaros podían hacerlo- y se fue.

Supongo que a buscar otras ventanas.

Me enseñó que se puede llorar cantando.

Ahora sé que voy a pensar en “mi amiga” muchas veces.

Cuando vea una mariposa, un perro salchicha, una naranja, una vaca vieja, un mono liso, una tortuga; incluso cuando sean las 5 de la tarde y sea la hora de tomar el té.

María Elena Walsh. 1930 – 2011

Tantas veces te mataron…

Tantas veces te moriste…

Que en esta última vez, ni van a poder volverte a matar, ni vas a estar muerta jamás.

Soy el primero de 749 millones de sitios

Cuando en el 2004 puse en un post el listado de las series de tv que veía en los ´60 y los ´70, nunca me imaginé que iba a tener la repercusión que tuvo.

Es increible la cantidad de gente que añora las épocas en que no teníamos videocable.

Aquellas series de televisión que en media hora (en realidad, 20 minutos) tenían que presentar, desarrollar y terminar una historia, dejaron su huella en muchos que en esa época -como yo- eran chicos, con recuerdos inolvidables, que sin saberlo, compartíamos en diferentes partes del mundo.

Pasaron 6 meses para que apareciera el primer comentario. Hoy ya se han superado los 2.000 comentarios en la página, siendo muchos más, ya que muchas veces comentaban en otro post.

En los buscadores comencé a aparecer en las primeras páginas, y hoy, de pura casualidad, se me ocurrió ver mis estadísticas de Extreme Tracking, y me llevé una sorpresa increíble.

Alquien en España se puso a buscar series de los años ´70 en la web y terminó en mi sitio, porque me encontró en el primer puesto en una búsqueda que arrojó un total de 749.000.000 (¡sí, setecientos cuarenta y nueve millones!) de coincidencias.

Superó todas mis expectativas con respecto a la importancia de este post. Es más, ha superado holgadamente cualquier clase de sueño -por fantasioso que fuera- que pudiera tener.

Este posicionamiento, no se debe a mí solamente. Es más; por mucho tiempo que llevara el post subido a la red, de no haber sido por todos aquellos que hicieron sus aportes, sus preguntas y pedidos, nunca Google me hubiera llevado a los primeros puestos.

Es por eso que quiero agradecerle a todos el aporte que en en estos 5 años han hecho para mejorar mi trabajo.

¡Muchas gracias!

Les muestro el trofeo que certifica que sí estoy tocando el cielo con las manos. Con click se amplía la imagen.

Primero de 749 millones

La foto más grande y visible en Flickr.

¿Desaparecerá para siempre el canal “Retro”?

Hoy, Adrián de la revista Under Cover me avisó -en realidad a muchos fanáticos de las viejas series de TV- que el canal Retro dejará de salir al aire.

logo-canal-retro1

El vacío será ocupado por un canal que emitirá una programación ideal si se es un yanqui medio.

Fútbol americano, historias de crímenes y de forenses y sólo Dios sabe qué otros programas más.

Adiós a las series que desde los 60´s nos entretuvieron y que aún hoy lo siguen haciendo; películas de culto del cine mudo y aquellas películas de Chaplin, Buster Keaton…

En fin, para los nostalgiosos lo único que nos queda será el recuerdo y el buceo por internet buscando capítulos de series viejas y películas mudas.

No sé cómo sería la presentación de la programación en los diferentes países de América Latina, pero aquí, en Argentina, mostraban un humor bien nuestro, con altura e inteligencia.

Una verdadera pérdida para todos los que crecimos viendo la tele en blanco y negro desde los finales de los 50´s.

Levantemos nuestra voz de protesta en todos los sitios que podamos encontrar.

¡No a la desaparición de los sitios que mantienen fresca nuestra memoria!

No apto para impacientes

En determinado momento de nuestras vidas descubrimos que el tiempo pasa muy rápido.

¿Cómo hacer para revertir esta espantosa sensación?

Fácil, simplemente compramos un calendario diseñado por Stephen Turbek con el cual vamos a sentir que el día siguiente no llega nunca.

¿Se cacuerdan de los envoltorios de plástico con burbujitas que tanto nos gusta reventar? Yo puse un post sobre éso.

Pues bien, un calendario hecho con ese material va a poder mostrarnos que realmente el tiempo no pasa nunca.

bubble-calendar-2009

La noticia la vi en Interlink.

Una Spica virgen

En la década del 60´ los argentinos escuchábamos la radio. No se “había inventado” la FM, por lo que todas las radios transmitían en AM.

Escuchábamos las noticias, música, las transmisiones de fútbol y boxeo, programas de interés general…

¡Un embole si tuviéramos que volver a esa época!

La tele no estaba las 24 hs con docenas de canales de cable, ni transmisiones en vivo de eventos internacionales, películas, series, documentales y ventas televisivas.

La música la escuchabas de discos de vinilo en el Winco o los más afortunados en el combinado, ¡que era estéreo!

En la radio, la interferencia hacía que la música sonara “no del todo bien”. Lo ideal, era poner la señal de ajuste de los canales de TV, que por media hora pasaban música en altísima calidad, porque era sonido transmitido en FM, aunque no estéreo.

Muchos teníamos radios portátiles a pila, para llevar con nosotros la música y las noticias.

La más famosa de las radios en Argentina era la SPICA.

Era una radio transistorizada, que tenía “lo último” en tecnología.

Para los que no tienen idea de qué estoy hablando, les voy a mostrar lo que Cris, hace un tiempo, mostró que tenía.

La Spica estaba en su caja original, y nunca había sido usada. ¡Una verdadera reliquia!

Le pusimos un par de pilas ¡Y funcionaba a la perfección!

Aunque realmente, no sé por qué dudé de que así fuera.

Les muestro las fotos, así saben cómo era:
Sigue leyendo

Estos Picapiedras no son lo que yo veía

¿Quién no ha visto a Pedro Picapiedra y a Pedro Mármol cuando era chico?

Seguramente recordarán a Pedro gritando ¡Daba daba duuuuuu!

O en el cierre cuando quedaba fuera de la casa y gritaba: ¡Vilmaaaa! ¡Ábreme la puerta! ¡Vilmaaaa!

Pero hay algo que no habrán visto nunca.

Puffff, qué feo.

Algo sobre La Boca, Caminito y conventillos

Alguna vez conté que viví 28 años en el barrio de La Boca, en la Ciudad de Buenos Aires, Argentina.

Barrio antiguo, con un alto porcentaje de casas de gente trabajadora, y muchas de ellas, realizadas en madera y chapa. Paredes y techos de madera, con chapas en el exterior.

Eran casas de dos y tres pisos, con una entrada angosta, con un zaguán que desembocaba en un gran patio y con las casas de chapa rodeándolo.

Zaguán de un conventillo en el barrio de La Boca

En el patio había dos o tres piletones para lavar la ropa, baños y excusados.

Sigue leyendo

¿Tengo que enfundar la mandolina?

Haciendo zapping, al pasar por el canal Volver, me encuentro con que estaban pasando videos de Carlos Gardel (¿era necesario hacer un link a la wikipedia?).

Siempre me gustó escucharlo. Cuando en la radio o la tele sonaba uno de sus temas, siempre me quedaba escuchando extasiado.

De pronto, aparece un cartel indicando que el tema siguiente era “Enfudá la mandolina”.

Me causó gracia el título, y le presté atención.

Me sorprendió la letra, porque era en realidad un consejo para un jovato de 50. ¡Yo tengo cincuenta!

Carlitos: Podrás ser mi ídolo, pero ni loco te hago caso. Yo no estoy así.

Les dejo el video y la letra.

Enfundá la mandolina
Tango
1930
Música: Francisco Pracánico
Letra: José Zubiría Mansilla

Sosegate que ya es tiempo de archivar tus ilusiones,
dedicate a balconearla que pa’ vos ya se acabó
y es muy triste eso de verte esperando a la fulana
con la pinta de un mateo desalquilado y tristón.
No hay que hacerle, ya estás viejo, se acabaron los programas
y hacés gracia con tus locos berretines de gavión.
Ni te miran las muchachas y si alguna a vos te habla [te da labia]
es pa’ pedirte un consejo de baqueano en el amor.

Qué querés, Cipriano,
ya no das más jugo.
Son [tus] cincuenta abriles
que encima llevás.
Junto con el pelo
que fugó del mate
se te fue la pinta
que no vuelve más.

Dejá las pebetas
para los muchachos,
esos platos fuertes
no son para vos.
Piantá del sereno,
andate a la cama
que después, mañana,
andás con la tos.

Enfundá la mandolina, ya no estás pa’serenatas,
te aconseja la minusa [chirusa] que tenés en el bulín,
dibujándote [dibujándose] en la boca la atrevida cruz pagana
con la punta perfumada de su lápiz de carmín…
Han caído tus acciones en la [s] rueda [s] de grisetas
y al compás del almanaque se deshoja tu ilusión,
y ya todo te convida pa’ganar cuartel de invierno
junto al tuego del [e´tus] recuerdo [s] a la sombra de un rincón.

La letra salió de todotango. Las correcciones [...] son mías.