El 24 de marzo de 1976, la Argentina volvía a sufrir un nuevo atentado contra su Constitución Nacional, contra la Democracia, contra los argentinos y contra los derechos humanos.
Hoy se conmemora “El dia de la memoria”.
Los militares que llevaron adelante el golpe militar, han contribuido a la historia tipificando un nuevo tipo de delito de lesa humanidad: la desaparición de personas.
Hay una conocida frase atribuida al escritor español José Zorrilla: “Los muertos que vos matáis gozan de buena salud”.
Nunca mejor empleada que para la nota que en la página 42 del diario Clarín de hoy, 3 de marzo de 2010.
Tal como puede leerse en la columna de la izquierda, en las líneas 6 a 11:
“Los investigadores creen que pudo suicidarse: lo encontraron en un galpón abandonado del Parque Industrial con un corte en el cuello y un cuchillo ensangrentado junto a su cuerpo.”
Ya está, el error está en el título de la nota donde dice que hallaron con heridas graves a un presunto violador. Debió haber dicho “con heridas mortales”, puesto que se suicidó tal como aseguraron los investigadores.
Pero no.
En la siguiente línea dice:
“Un móvil de la seccional Tercera lo llevó hasta el hospital donde se encuentra internado en estado reservado pero fuera de peligro.”
Ver la propia sangre o la del enemigo, puede, también, despertar un coraje supremo.
La propia derramada de diferentes personas por un mismo enemigo, puede unirlas al sentir estas que comparten dolores y odios.
En este caso, hay gente en Irlanda que siente que comparte con los argentinos una misma desgracia: el colonialismo inglés.
Inglaterra tiene una larga historia de saqueos, piratería y usurpación.
Lamentablemente tiene un presente de saqueos, piratería y usurpación.
Los argentinos sufrimos (ptetérito indefinido y presente del indicativo) estas tres características británicas.
Los irlandeses tienen una larga historia de conflictos con Inglaterra.
Comparten con nosotros al mismo saqueador+pirata+usurpador.
El grupo The Wolfe Tones, un grupo musical irlandés definidos como “grupo de música rebelde“, que en Argentina hubieran sido “músicos de canciones de protesta” en una época, ha dedicado un tema a la Argentina.
Está basado en la figura de nuestro legendario almirante Guillermo Brown (William Brown, puesto que nació en Irlanda) y su heroica defensa ante el poder colonialista.
Si bien en la canción hablan de las invasiones inglesas de 1806, en 1807 lo intentaron nuevamente, y a pesar del “poco entusiasmo” que las autoridades pusieron para rechazarlos, el ejército y el pueblo se encargaron de derrotarlos -con pocos recursos- en ambas ocasiones.
Mencionan en su estribillo la frase “Islas Malvinas Argentinas“, islas que para los argentinos son algo muy especial, es la parte del territorio que nos fue invadido y arrebatado por los ingleses en 1833 cuando era asiento de una empresa de pesca argentina y que aún sigue en manos de sus invasores.
Desde entonces, el gobierno británico se ha negado a devolver el territorio usurpado, explotando la pesca desde entonces.
Con la abundancia -todavía- de pesca y la posibilidad de grandes cantidades de petróleo en la zona, Inglaterra se niega a devolverlas.
Y como las leyes internacionales de derecho no están hechas para las potencias belicosas, les tiene sin cuidado el derecho internacional.
Los dejo con el tema Tributo a Brown (Brown´s tribute), que tiene una hermosa melodía y un significado muy especial para nosotros, los argentinos.
Interesante video de alguien que ha abierto los ojos y se anima a decir lo que ha visto sobre las guerras que libra Estados Unidos en países lejanos.
Me he tomado el trabajo de reproducir el texto que aparece como subtiítulado en el video:
… pero sólo pude sentir vergüenza.
El racismo ya no podía enmascarar la realidad de la ocupación por más tiempo; eran personas, eran seres humanos. Desde entonces me plaga la culpa; puede que vea a un hombre mayor, como el que no podía caminar y lo rodamos sobre una camilla para que la policía iraquí se lo llevara.
Siento culpabilidad cada vez que veo a una madre con sus hijos como la que sollozaba histéricamente gritándonos que éramos peores que Saddam mientras la obligábamos a salir de su casa.
Siento culpabilidad cada vez que veo a una niña joven como la que agarré por el brazo y arrastré hacia la calle.
Se nos dijo que luchábamos contra terroristas. El verdadero terrorista era yo, y el verdadero terrorismo era esta ocupación.
El racismo dentro de lo militar ha sido durante largo tiempo una herramienta para justificar la destrucción y ocupación de otro país.
Durante mucho tiempo se ha usado para justificar las matanzas, la subyugación y torturas de otras gentes.
El racismo es un arma vital empleada por este gobierno. Es un arma más importante que un rifle, que un tanque, que un bombardero o que un barco acorazado; es más destructiva que el proyectil de atrillería, o un bunker blaster (revienta búnkers), o un misil Tomahawk.
Mientras que esas armas son creadas y de la propiedad de este gobierno, son inofensivas mientras que haya personas que se nieguen a usarlas.
Aquellos que nos evían a la guerra, no tienen que apretar el gatillo o tirar una ronda de morteros.
No tienen que luchar en la guerra.
Sólo tienen que vender la guerra. Continuar leyendo »
El secretario de relaciones internacionales del PRO, Diego Guelar, ha hecho público un reclamo que desde hace mucho tiempo algunos sectores de la sociedad vienen realizando: Que se indulte a los criminales.
Todos sabemos cómo seguiría la cosa en caso de que se aprobase una medida de esa naturaleza.
En un principio alcanzaría solamente a los que han cometido delitos de lesa humanidad, tales como secuestrar, torturar, violar y robar usando como excusa la política.
Seguramente más tarde, también pedirán indulto para los que cometieron delitos menos importantes, tales como homicidas que usaron excusas tales como: “no me quería entregar la billetera” o “no se dejaba violar” incluso aquellos que digan “cómo no iba a matarlos a todos, si apareció la policía…”
Diego Guelar, PRO, déjenme decirles algo: Mejor será que juzguemos a TODOS LOS DELINCUENTES, y cuanto mayor sea el delito cometido, que mayor sea la pena que les corresponda, porque si sentamos el precedente de que podemos hacer lo que queramos con los bienes y la vida de todos los argentinos por el simple hecho de tener las armas, no estamos pacificando un país, estamos tratando de calmar a las fieras, o los monstruos, que creo que ese es el calificativo más adecuado.
Como mensaje de fin de año, podían haber elegido otro tema, algo más humano y para todos.
La noticia en los diarios, excepto en Clarín, en donde no encontré nada.
Algunos, los que la querían y respetaban le decían “la negra”.
Hasta hoy, a la hora en que publico este post, buscar sus datos en la Wikipedia es inútil.
A muchos nos parece mentira, pero parece que nadie se acordó -de los que tenían datos sobre ella- de subirla a “la enciclopedia”. Supongo que alguien podrá aportar datos a partir de ahora, antes de que su muerte vaya quedando en el olvido.
Si no sabés quién es, su foto tal vez te haga recordar haberla visto alguna vez en la televisión.
Por si necesitás más datos, podría decirte que fue una chica de la calle -hoy se usa la palabra homeless-.
Sufrió como probablemente muchos chicos de la calle.
La violencia, el hambre, la violación, la maternidad adolescente, la desidia y el desinterés de la sociedad, fueron cosas que había sufrido en carne propia.
A pesar de todo, se levantó, rehizo su vida y como eso no le alcanzaba, quiso ayudar a levantar a los que estaban en su misma situación.
Creó un comedor comunitario al que le puso el nombre de “Los Carasucias”, donde durante muchos años comieron y recibieron atención no solamente chicos de la calle, sino gente grande con hambre, enfermedades y abandono social, que es lo que siempre ha traído aparejada la pobreza.
Aparentemente su legado seguirá adelante de la mano de sus hijos y de las personas que la acompañaron en su cruzada.
Ojalá algún día pudiera ver que cierran sus puertas los comedores que ella y muchos otros crearon porque no haya a quién darle comida y cobijo.
Pienso en ella y como dice el tango, se me pianta un lagrimón.
Las computadoras HP -Hewlett Packard- que vienen con una cámara incorporada para video on line, vienen con un programa de reconocimiento facial que hace que te siga si te desplazàs un poco mientras te está enfocando.
Existe una excepción: si sos negro, te ignora por completo. No le interesás´.
Estoy hasta la coronilla, harto, cansado, hinchado, etc., etc., etc. de las cadenas que piden basta.
Basta de bastas por el basta mismo.
Hace ya muuuuuuchos años, en los 70´s, las cadenas representaban más trabajo o gasto para quienes decidían participar de una.
Cuando recibías un escrito que te parecía divertido, podías reenviarlo, pero te quedabas sin él; podías fotocopiarlo, pero tenías que pagar la fotocopia; otra opción era buscarte una máquina de escribir y retipiarlo -sin errorres- para pasárselo a un conocido; en última instancia, podías cargar con el papel todo el tiempo y leérselo o mostrárselo a otros.
No era tan fácil como lo es ahora
Recuerdo que no mucho antes del golpe militar del ´76, circuló una cadena referida a la consigna “Argentina potencia” que había lanzado el gobierno, en el que se satirizaba a los argentinos mostrándolos como no trabajadores, descontando de los 24 millones de habitantes a millones de empleados públicos, sindicalistas, conductores de TV y otros, catalogados como que no trabajaban, dando como resultado final que sólo quedaban 2 personas para trabajar: “Ud. y yo”.
Terminaba diciendo que harto de laburar para mantener a tantos vagos, iba a dejar de hacerlo, así que toda la responsabilidad de llegar a la Argentina potencia dependía de uno, que tendría que seguir trabajando para alcanzar el objetivo.
Recuerdo (estoy apelando a mi memoria exclusivamente) que la deuda externa del país era al comienzo de la democracia setentista de 6.000 millones de dólares, que al final del gobierno, cuando los militares dieron el golpe de estado, era de 7.000 millones, que era el incremento producido por los intereses en su gran mayoría.
Los medios de comunicación, recuerden que no había internet ni PPSs, saturaban el aire con gran cantidad de chistes sobre inoperancia del gobierno o noticias sobre la imposibilidad de seguir con el rumbo que se tenía.
Desde hace un tiempo (desde que se promulgó la ley de medios),los medios insisten en mostrar la sensación de inseguridad reinante en el país.
Argentina está en el tercer lugar en América, luego de Uruguay y Chile, en cuanto a seguridad.
Independientemente de los datos reales, los medios de comunicación establecen la realidad en base a la “sensación”.
A nadie le importa que los delitos en la última década hayan bajado a la tercera parte.
La “sensación de inseguridad” nos hace temer salir a la calle desde que “se ha puesto de moda” mostrar cuánto miedo tiene (yo diría: debería tener) la gente.
Hay delitos.
Pero también hay paranoia.
El canal 7, estatal, mostró hace no mucho cómo algunos medios manejaban la cosa.
He visto al periodista (¿?) Guillermo Lobo de TN hablar con el director de un hospital situado -según palabras del mismo Lobo- en una zona de guerra.
Cuando el director le aclaró que la zona no era especialmente peligrosa, el periodista hizo oídos sordos, siguió apuntando al tema de los heridos que se debían atender en el hospital y cuando el director le aclaró que estaban atendiendo tres veces menos casos que en la última década, Lobo se hizo el sordo ( o Lobo ludo) y cortó la entrevista telefónica rematando la nota hablando de la zona de guerra y la inseguridad de la zona.
La gente de la Universidad del Cine hizo un corto referido al tema de la inseguridad y lo que le pasa a la mayoría de los argentinos.
Vale la pena verlo y pensarlo. Tiene subtítulos en inglés.
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