jul 28

… y tantos lo odian.

Me refiero a Diego Armando Maradona.

Yo ya expuse mi opinión, no creo que haga falta agregar más que un par de conceptos.

Siempre dice lo que cree.

Y hace lo que cree que tiene que hacer.

Es imposible dudar de él cuando de la camiseta de la selección se trata.

Así explicó el motivo por el que no sigue en la selección nacional como técnico.

Diego: yo te creo.

jul 21

Los dichos de Alberto Arias, director del Registro Civil de Concordia me dejaron pensando en qué significan las palabras “moral”, “justicia”, “cristianismo”, y algunas más para ciertas personas.

Quiero pensar que quien está a favor de “lo moral”, está absolutamente en contra de “lo amoral”.

Quiero pensar también, que quien habla de justicia y la pregona, está totalmente en contra de la injusticia.

Quiero creer que quien habla de cristianismo -y creo que este juez es cristiano por lo que dice-, está en contra de los que actúan en oposición a lo que Cristo predicó.

… entonces, ¿qué conceptos morales tiene Alberto Arias?

… ¿qué clase de justicia querría administrar?

… ¿qué clase de religión profesa?

Se define a sí mismo como “objetor de conciencia”.

Buscando en la Wikipedia, nos encontramos con que de entrada nos dice que: “La objeción de conciencia es el rechazo al cumplimiento de determinadas normas jurídicas por ser éstas contrarias a las creencias éticas o religiosas de una persona.”

Para este señor -permítaseme usar este término aunque no sea el apropiado-, jamás casaría a una pareja gay, pero sí casaría a un genocida, sistemático violador de los derechos humanos.

Me pregunto: ¿quién le enseñó ese tipo de moral? ¿Dónde estudió leyes? ¿A qué clase de iglesia concurre?

Él manifiesta que sí casaría a Alfredo Astiz.

Evidentemente ni su moral, ni su justicia, ni su Dios están en contra de las personas que secuestran, violan y matan sistemáticamente, no les parece mal torturar gente ni hacerlas “desaparecer”.

¡¡¡GUUUUAAAAAAAUUUUUUU!!!

Aquí les dejo el video de CN23 en el que lo reportean y en donde ratifica lo vertido a un medio de Concordia.

La noticia en El Argentino.

jul 03

No estoy feliz, acabamos de perder 4 a 0 y es imposible estar alegre.

Pero estoy contento.

Aunque suene extrañísimo, siento que ambas frases no tienen un sentido contradictorio entre sí.

Es que no puedo estar triste. Tal vez podría definirlo como apenado, pero en cuestión de sentimientos y de las palabras que cada uno de nosotros utiliza para expresarlos, puede haber mucha diferencia y suceder que el mensaje no se entienda.

Voy a tratar de aclarar un poco.

No estar feliz, no implica estar triste, que es el sentimiento opuesto.

Así como no tener sensación de hambre no significa tener sensación de saciedad.

Por supuesto que me encataría poder estar feliz, festejando el pase de Argentina a la siguiente ronda del mundial, pero nos ganó una Alemania que estuvo bien plantada y que aprovechó casi todas las oportunidades que tuvo.

No hay nada para discutir en ese sentido.

Pero estoy contento por otro motivo.

La selección argentina fue un equipo.

No eran individuos (no había individualidades), eran todos uno solo. Todos con la misma idea en la cabeza: que el equipo gane, no que Messi nos salvara o nos guiara, sino que entre todos tenían que derrotar al rival.

Jugamos siempre a ganar, incluso cuando contra México sufrimos la presión del rival que nos ahogó durante muchos minutos.

Porque no salió nunca nuestro equipo a esperar al rival. Siempre fuimos a apurar, siempre para adelante, a ganar o ganar.

Estoy contento porque entre otras cosas, Martín Palermo pudo pasar a la historia o al Guiness no sólo porque erró tres penales en un mismo partido jugando para su selección, sino por ser el debutante “más viejo” y por haber convertido un gol en el mundial en esas circunstancias.

Diego Maradona confió en él, y acertó. Nadie creía en “el gran Martín” y nos dio antes la alegría de un gol clasificador sobre la hora en la clasificación.

Me alegro por él, porque es uno de los más queridos jugadores de la Argentina y se lo merece, aunque se va a tener que quedar con las ganas de levantar la copa del mundo, pero a veces todo no se puede.

Contento porque me equiviqué cuando pensé que “el Diego” no iba a ser capaz de manejar como técnico a la selección argentina.

Se me escapó -como seguramente se le escapó a todos los que pensaban como yo- que Él era un ícono, un referente para todos los jugadores y que iba a imponer respeto y que era el que podría transmitirles todo lo que sabía.

Me impactó la nota del New York Times que le pide disculpas a Diego por haber dudado. Creo que todos los que no estábamos del todo convencidos e incluso los detractores más acérrimos, tenemos que hacer un mea culpa y reconocer que nos equivocamos.

Diego, disculpame porque “se me escapó la tortuga”; es que en esto del Fútbol Grande, soy apenas “un cuatro de copas” y evidentemente estoy muy lejos del arco como para pretender ser goleador.

Quiero que sepas que hace mucho tiempo que tengo ganas de cruzarme con vos para poder decirte algo que tengo atragantado y que creo que debés escuchar:

GRACIAS POR TENER EL SIEMPRE CORAZÓN DEL TAMAÑO DE LA CAMISETA.

Porque me llenaste de alegría, sentimiento y pasión con las de Boca y la Selección, porque era un orgullo verte jugando “contra todos y contra todo” en Italia y España, porque siempre entendiste así el fútbol: pasión, garra, sacrificio, ganas de ganar.

Me hubiera encantado verte alzar nuevamente la copa del mundo; otra vez será.

Me gustó verte levantando la copa de Campeón. Una copa que levantás al margen de cualquier resultado.

may 01

Mientras oraba antes de acostarse, un niño pidió con devoción:

Señor, esta noche te pido algo especial: conviérteme en un televisor.

Quisiera ocupar su lugar.

Quisiera vivir lo que vive la tele de mi casa.

Es decir, tener un cuarto especial para mí y reunir a todos los miembros de la familia a mi alrededor.

Ser tomado en serio cuando hablo.

Convertirme en el centro de atención y ser aquel al que todos quieren escuchar sin interrumpirlo ni cuestionarlo.

Quisiera sentir el cuidado especial que recibe la tele cuando algo no funciona.

Y tener la compañía de mi papá cuando llega a casa, aunque esté cansado del trabajo.

Y que mi mamá me busque cuando esté sola y aburrida, en lugar de ignorarme.

Y que mis hermanos se peleen por estar conmigo, que pueda divertirlos a todos, aunque a veces no les diga nada.

Quisiera vivir la sensación de que lo dejen todo por pasar unos momentos a mi lado.

Señor, no te pido mucho. Sólo vivir lo que vive cualquier televisor.

mar 03

Ya que hoy estoy crítico con Clarín, les dejo este título que no consigo interpretar.

La nota en Clarín.

mar 03

Hay una conocida frase atribuida al escritor español José Zorrilla: “Los muertos que vos matáis gozan de buena salud”.

Nunca mejor empleada que para la nota que en la página 42 del diario Clarín de hoy, 3 de marzo de 2010.

Tal como puede leerse en la columna de la izquierda, en las líneas 6 a 11:

“Los investigadores creen que pudo suicidarse: lo encontraron en un galpón abandonado del Parque Industrial con un corte en el cuello y un cuchillo ensangrentado junto a su cuerpo.”

Ya está, el error está en el título de la nota donde dice que hallaron con heridas graves a un presunto violador. Debió haber dicho “con heridas mortales”, puesto que se suicidó tal como aseguraron los investigadores.

Pero no.

En la siguiente línea dice:

“Un móvil de la seccional Tercera lo llevó hasta el hospital donde se encuentra internado en estado reservado pero fuera de peligro.”

O sea que…

Se habrá suicidado o no?

Estará fuera de peligro o no?

¡Vaya uno a saber!

Por si no me creen, vean la nota en el sitio de Clarín.

Pero por las dudas, por si a alguno se le ocurre corregirla para hacerme pasar por mentiroso, les dejo la foto que le saqué al diario.

Después la gente del Grupo Clarín se enoja cuando el gobierno afirma que mienten… ;-)

dic 17

Estoy hasta la coronilla, harto, cansado, hinchado, etc., etc., etc. de las cadenas que piden basta.

Basta de bastas por el basta mismo.

Hace ya muuuuuuchos años, en los 70´s, las cadenas representaban más trabajo o gasto para quienes decidían participar de una.

Cuando recibías un escrito que te parecía divertido, podías reenviarlo, pero te quedabas sin él; podías fotocopiarlo, pero tenías que pagar la fotocopia; otra opción era buscarte una máquina de escribir y retipiarlo -sin errorres- para pasárselo a un conocido; en última instancia, podías cargar con el papel todo el tiempo y leérselo o mostrárselo a otros.

No era tan fácil como lo es ahora

Recuerdo que no mucho antes del golpe militar del ´76, circuló una cadena referida a la consigna “Argentina potencia” que había lanzado el gobierno, en el que se satirizaba a los argentinos mostrándolos como no trabajadores, descontando de los 24 millones de habitantes a millones de empleados públicos, sindicalistas, conductores de TV y otros, catalogados como que no trabajaban, dando como resultado final que sólo quedaban 2 personas para trabajar: “Ud. y yo”.

Terminaba diciendo que harto de laburar para mantener a tantos vagos, iba a dejar de hacerlo, así que toda la responsabilidad de llegar a la Argentina potencia dependía de uno, que tendría que seguir trabajando para alcanzar el objetivo.

Recuerdo (estoy apelando a mi memoria exclusivamente) que la deuda externa del país era al comienzo de la democracia setentista de 6.000 millones de dólares, que al final del gobierno, cuando los militares dieron el golpe de estado, era de 7.000 millones, que era el incremento producido por los intereses en su gran mayoría.

Los medios de comunicación, recuerden que no había internet ni PPSs, saturaban el aire con gran cantidad de chistes sobre inoperancia del gobierno o noticias sobre la imposibilidad de seguir con el rumbo que se tenía.

Vino el golpe.

Nuestro peso pasó a valer ¡4 veces más que el dólar! Continuar leyendo »

oct 23

No están leyendo a un Kirchnerista.

Tampoco tengo intenciones de serlo.

Si tuviera un encuentro con la presidenta y su esposo, seguramente cuando terminara, me quedaría con un montón de preguntas sin responder, porque estoy seguro de que no podrían hacerlo sin admitir culpas y/o errores.

Tampoco están leyendo a un anticlarinista. Es más, leo el diario desde hace mucho.

Lo que me parece que está mal, está mal, provenga de donde proviniere.

Ayer tuve la oportunidad de ver en el canal TN -que es del grupo Clarín- la conferencia de prensa que el director de Aerolíneas Argentinas dió luego de presentar su informe ante la Cámara de Diputados.

Mariano Recalde entre otras cosas confirmó que Juan Facundo Moyano, el hijo del dirigente gremial, estaba en el vuelo, que era la primera vez que un presidente -o un ex- pagaba un boleto en Aerolíneas, que de acuerdo al plan de trabajo de 5 años presentado ante la Cámara la empresa dejaría de dar pérdida en 2012 (algo más de un año), que el vuelo dio ganancias, que el avión estaba ocioso por lo que no se sacrificó ningún destino, etc.

El soberimpreso que TN puso decía más o menos así: “Recalde: Facundo Moyano estaba en el misterioso vuelo K”.

¡Lástima que no pude tomar una foto en ese momento!

De todas maneras, fiel al estilo que se impuso de falsificar la realidad ocultándola o distorsionándola, en la nota de tapa del diario del día de hoy dice que no se pudo justificar el vuelo y que cómo es que cobraron U$S100,= cada pasaje cuando cuestan 4 veces más.

Tapa Clarin 23-10-09

En la edición online dicen que vale 3 veces más.

3 veces mas

¡Qué manera de mentir!

Son 220 km en línea recta entre Buenos Aires y Montevideo. Son 45 minutos de viaje en avión. ¡Quién va a cobrar U$S400,= dólares ese viaje! ¡Entonces un viaje a Madrid debería costar 45 veces y media más, y no cuesta U$S4.550,=!

Pero no me crean a mí, véanlo por ustedes mismos

199 con 40

¡El doble de lo que pagaron!

De ahí me surge una duda: ¿cobran el doble habitualmente?
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jul 07

Me acabo de encontrar con mi amigo Walter Ego.

Nunca sé cómo es que llegamos a ciertos temas por demás espinosos, pero cuando arranca con sus argumentaciones, es imposible de detener.

Podríamos decir que saca las conversaciones “de la galera”, porque por más que trato de que no tome el control del díalogo -y de la sutuación-, siempre se sale con la suya. Y debo admitir que en muchos aspectos sus argumentos son irrefutables.

Se le ocurrió sacar el tema de la pérdida de la soltería -la masculina, claro- y largó una retahíla de desgracias que se suceden a partir del momento en que damos el “Sí”.

Como sabía que me iba a ser imposible recordar todas e insufrible para ustedes tener que leerlas, se conformó con una breve exposición, que si bien no era de su autoría, consideraba que podía estar en un 100% de acuerdo con ella.

Me remitió a un video de un cómico norteamericano, Chris Rock en el que hace un resúmen de lo que se supone que nos sucede a nosotros cuando nos casamos.

Antes de dejarlos con el video, si bien en algunos pasajes se escuchan silbidos -según Walter, lanzados por feministas-, es para tener en cuenta que tanto hombres como mujeres se ríen, y dan muestras de que sí sabían de qué se estaba hablando.

No me animo a hablar de esto con Tere, no quisiera que tomara a mal el que yo algunas veces me encuentre con mi amigo íntimo, Walter Ego, y que escuche todo lo que me dice.

Espero que nadie se sienta ofendido… ni aludido.

jul 02

Muchas veces nos hacemos eco de comentarios que nos llegan de “fuentes confiables” y los reproducimos a quienes aceptan nuestras opiniones porque nos consideran a su vez, “confiables”.

Infinidad de veces -seguramente- contribuimos a difundir una noticia falsa o al deterioro de la imagen de alguna persona, probablemente sin que esa fuera nuestra intención.

Hace un par de días, estuve leyendo una diálogo atribuido a Sócrates (estoy seguro de que es falso) que me hizo ver que normalmente no presto atención a los filtros de que dispongo para saber cuándo abrir o no la boca.

¿Podré ponerlo en práctica con asiduidad?

Me encantaría poder hacerlo, y mucho más, de manera automática.

Léanlo, breve pero interesantísimo.

En la antigua Grecia, Sócrates era un maestro reconocido por su sabiduría. Un día, el gran filósofo se encontró con un conocido, que le dijo muy excitado:

-Sócrates, ¿sabes lo que acabo de oír de uno de tus alumnos?

-Un momento…-respondió Sócrates- Antes de decirme nada me gustaría que pasaras una pequeña prueba. Se llama la prueba del triple filtro.

-¿Triple filtro?

-Eso es-continuó Sócrates- Antes de contarme lo que sea sobre mi alumno, es una buena idea pensarlo un poco y filtrar lo que vayas a decirme.

El primer filtro es el de la Verdad. ¿Estás completamente seguro de que lo que vas a decirme es cierto?

-No, me acabo de enterar y…

-Bien- dijo Sócrates-. Conque no sabes si es cierto lo que quieres contarme.

Veamos el segundo filtro, que es el de la Bondad. ¿Quieres contarme algo bueno de mi alumno?

-No. Todo lo contrario…

-Así que…- le interrumpió Sócrates- quieres contarme algo malo sobre él, que no sabes siquiera si es cierto.

Aún puedes pasar la prueba, pues queda un tercer filtro: el filtro de la Utilidad. ¿Me va a ser útil esto que me quieres contar de mi alumno?

-No, no mucho…

-Por lo tanto..-concluyó Sócrates- si lo que quieres contarme puede no ser cierto, no es bueno, ni es útil, ¿para qué contarlo?

Lo vi en Interlink.