Hermanos en litigio

Conocí a Mirta a través de mi sitio, porque ella también es fanática de Patxi Andión. Tenemos un vínculo/contacto virtual.

Es abogada de familia y psicóloga social.

Me suscribí a su boletín de noticias y me encontré siempre con cosas interesantes.

No sólo yo. En alguna oportunidad, fue consultada por el diario La Nación en el tema de bienes + divorcio. Un asunto que imagino duro de tratar, no sólo por la pareja, sino por sus abogados y juez.

Hace unos días, en el boletín publicó una de sus experiencias. Dura, por cierto, y que deja una reflexión diferente según la manera de vivir la vida que tenga cada uno.

Podrán compartir o no su punto de vista, pero de ninguna manera el relato los va a dejar indiferentes.

Gracias Mirta por permitirme la publicación.

Aquí la transcripción:

MORIR LITIGANDO

por Mirta Nuñez

“Los hermanos sean unidos
porque esa es la ley primera”

J. y E. eran hermanos. Se odiaban como Caín y Abel.

El segundo matrimonio de J., cuando E. especulaba con que él lo heredaría, desató la batalla judicial y las acciones civiles de todo tipo (desde nulidad de matrimonio hasta insania) .
Yo fui varios años la Curadora Provisional y luego Definitiva de J., hasta que se resolviera si la Curadora Definitiva sería la esposa o el hermano.

Finalmente y creo que gracias a mi insistencia, nombraron a la esposa. Ella lo atendía y lo cuidaba como nadie. De no existir ella en su vida, él hubiera estado internado y no lo estaba.

De modo que no me importó cuando el hermano alegó que ellos se habían casado estando J. ya con problemas neurológicos. Para J. era importantísimo tener a esa mujer a su lado.

Ella lo herederaría,sí, pero bien merecida tiene esa herencia, con todo lo que hacía por él.
En una ocasión el entonces Asesor de Menores e Incapaces de Cámara, en una audiencia les dijo:
– ¿ Qué edad tiene Ud.?
– Tanto.
– ¿ Y Ud.?
– Tanto.
– ¿No se dan cuenta que son dos viejos que se van a morir litigando…!!!

Silencio en la Sala. Pero los vínculos fraternos no se arreglan por decreto ni por deseo de un Tribunal.
En este caso no había acuerdo posible. Cómo podía haberlo si se sospechaba que el asalto y la golpiza que había sufrido J. en su domicilio – a raíz del cual quedó discapacitado – lo había mandado a hacer su propio hermano? Nunca supe si era verdad o no, pero lo que J. y su esposa creían totalmente convencidos.
Un año estuvieron las Asistentes Sociales de Cámara intentando la reconciliación de los hermanos hasta que un día los abogados de ambos dijimos BASTA: no se quieren reconciliar, SE ODIAN. Acepten esa realidad y dicten sentencia.

Los años siguieron pasando y los juicios aumentando la cantidad de fojas. También se fueron generando más honorarios que algún día habra que pagarles a abogados, peritos, curadores.

El año pasado se murió E. (“el hermano malo”) y creían que lo heredaba J. (“el hermano bueno declarado insano”).

Oh, no. Eso no estaba previsto. E., el solterón, tenía una hija oculta que se presentó a reclamar la herencia. Pero resultó que no era la hija biológica sino que le había dado el apellido. Siguen los juicios para determinar si es o no heredera.
Hace unos días me llega una cédula citándome a una audiencia en la insania de J. Extraño. Yo ya no intervengo. Sólo que aún se me adeudan los honorarios de Curadora. Pensé que seguramente estarían por llegar a un acuerdo o vender algún bien y pagarnos a todos los que trabajamos años y años.
Dos días antes de la audiencia me avisan que J. también murió, que no vaya. Tenía razón el Dr. Molina: se iban a morir litigando.

Ahora, habrá nuevos juicios: el sucesorio de J., los reclamos de créditos contra el sucesorio de J. y posiblemente entre tanto se tramite todo eso también muera la segunda esposa de J., que no es una muchacha y ahí hereden las hijas de su primer matrimonio y vayamos detrás de ella pretendiendo cobrar los honorarios generados hace más de una década.
Yo tengo una hipótesis que he visto en varios juicios: cuando un bien muy querido por alguien se está por vender con mucho dolor y conflicto entre medio, esa persona se muere antes de la escritura. Como si prefirieran partir de este mundo antes antes que partir un patrimonio. Me ha pasado en varios expediente. Mueren justito antes. El día anterior, inclusive. No puede ser casualidad.
Morirse litigando contra un hermano o una sobrina no es una forma de morirse en paz. Pero es una forma unilateral de terminar con el conflicto y que lo siga otro.
Es el turno de la segunda esposa de J. vs. la supuesta hija de E. Seguramente tratará de probar que la filiación es falsa para recibir ella con toda la herencia.

“Hay amores que matan”.
Hay odios y juicios que también lo hacen.
Me consta.

Mirta Núñez
Abogada, Psicóloga Social, Mediadora

Articulo publicado en el sitio web y en el boletín “Familia y Planificación Personal”

5 pensamientos en “Hermanos en litigio

  1. Los abogados de familia tienen miles de historias y anecdotas.. yo tuve una profesora en la facu que contaba varias por cada tema que nos daba.

    PS: Se que suena ñañañañaña, pero se le escapó un ¡#*!… en el original está tambien.
    Saludos!

    NOTA:
    Los caracteres ¡#*! reemplazan al nombre de pila de uno de los involucrados en el caso del que habla la nota de la doctora Mirta Núñez.
    Para (supongo) preservar la identidad de las personas, ella retiró el nombre de su sitio y me solicitó que hiciera otro tanto aquí.
    Me pareció lo más lógico… además, ¡no me voy a poner a discutir si algo es legal o no con una abogada! 😉

  2. Muy buen artículo. Con ¡#*! o sin ¡#*!, me gusta como escribe Mirta Núñez

    NOTA:
    Los caracteres ¡#*! reemplazan al nombre de pila de uno de los involucrados en el caso del que habla la nota de la doctora Mirta Núñez.
    Para (supongo) preservar la identidad de las personas, ella retiró el nombre de su sitio y me solicitó que hiciera otro tanto aquí.
    Me pareció lo más lógico… además, ¡no me voy a poner a discutir si algo es legal o no con una abogada! 😉

  3. Gracias, Gustavo…:-)
    La idea era poner sólo las iniciales, pero tantos años escribiendo el nombre se me chispoteó.
    El caso es muy reciente y no puedo exponerme a que alguien que los conozca los identifique.
    Estoy segura que quienes dejaron los comentarios sabrán comprender. Excelente tu idea de cómo repara mi desliz…:-)
    Cariños,
    Mirta

  4. Parece que la frase en inglés “the show must go on” tiene también sentido en el ámbito legal; la dra, Mirta Núñez volvió a poner la historia en su boletín y le agregó algo :

    …”P.D.: este artículo fue publicado por primera vez en el año 2008. Estamos en 2012 y durante estos 4 años continuaron litigando las herederas de ambos hermanos. Todos los abogados intervinientes y yo, que fui Curadora durante años de J., seguimos sin cobrar los honorarios. La viuda de J., siempre litigante, ya tiene una edad avanzada. Esperemos que ella no se muera también litigando.

    Mirta Núñez”

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